Cada día, en algún lugar del mundo, alguien consulta un resultado deportivo, aliña una ensalada o compra una prenda de ropa producida en Málaga. No existe un único modelo, ni es fácil para todo el mundo porque, como dijo un reconocido empresario, “no sabes si tu empresa es competitiva hasta que no entras en mercados exteriores”. Unas lo hacen desde el campo, otras desde la tecnología, la moda, la formación o la salud. Pero a todas ellas el mercado local se les quedó pequeño hace tiempo.
Desde el aguacate hasta la IA, empresas malagueñas compiten hoy en mercados donde no existen fronteras
A un clic de Málaga
Mientras un aficionado consulta la clasificación del Torneo Apertura de Argentina, un estudiante descarga una aplicación en India o un diseñador genera una imagen con inteligencia artificial en Londres. La tecnología malaguita llega a todos los rincones.
BeSoccer es probablemente el ejemplo más visible. Lo que comenzó como una aplicación especializada en resultados deportivos se ha convertido en una de las mayores plataformas futbolísticas del mundo. La compañía supera los 34 millones de usuarios mensuales, está presente en más de 200 países y asegura concentrar el 80% de los datos futbolísticos disponibles en internet. Su aplicación registra 16.000 millones de páginas vistas mensuales y más de 140 millones de descargas. Son cifras que sitúan a la empresa entre las aplicaciones deportivas más relevantes del planeta.

A pocos kilómetros de allí, Uptodown ha construido otra historia igual de singular. La compañía malagueña se ha convertido en una de las mayores tiendas independientes de aplicaciones del mundo, con más de 100 millones de usuarios únicos al mes. Lo llamativo no es sólo el tamaño alcanzado, sino la forma de conseguirlo. “Hemos logrado ser un referente internacional manteniéndonos independientes y operativos sin ningún tipo de financiación externa”, explican desde la empresa.
Mientras Málaga atrae inversiones, un grupo de empresas nacidas aquí lleva años conquistando mercados globales.
La historia de Freepik resume muy bien la adaptación a los cambios. Lo que comenzó como un banco de recursos gráficos utilizado por diseñadores de todo el mundo se ha transformado en Magnific, una plataforma integral de inteligencia artificial para creativos profesionales. La compañía supera el millón de suscriptores de pago, alcanza 230 millones de dólares de ingresos recurrentes anualizados y trabaja ya con más de 250 clientes corporativos, entre ellos BBC, Guess, Damm o Job&Talent. Hoy es uno de los referentes mundiales de la nueva economía creativa impulsada por la IA.
VirusTotal es, probablemente, una de las empresas malagueñas más influyentes y menos conocidas por el gran público. Integrada en Google desde 2012, la plataforma liderada por Bernardo Quintero se ha convertido en una referencia mundial en análisis de malware y amenazas digitales. Su sistema combina decenas de soluciones antivirus y permite acceder a una base histórica cercana a los 2.000 millones de archivos analizados.

La economía digital malagueña tiene además nuevos actores que han conseguido hacerse un hueco en mercados internacionales. Es el caso de Tumang3r, especializada en marketing de influencia y creadores de contenido. La compañía ha reforzado su expansión internacional y ha incorporado al creador de contenido Fernanfloo como socio global, una alianza que le ha permitido ampliar aún más su alcance en América Latina.
Y si hay una empresa que simboliza la capacidad de Málaga para abrirse paso en sectores emergentes, esa es Giantx. La organización liderada por José Ramón Díaz y Virginia Calvo, heredera de Giants Gaming, se ha convertido en uno de los grandes nombres europeos de los eSports. Con presencia en Málaga, Londres y Berlín, compite en las principales ligas internacionales de videojuegos y ha contribuido a situar a la provincia en el mapa mundial del gaming profesional.
Su crecimiento ha ido de la mano del desarrollo de una industria que hace apenas dos décadas era prácticamente inexistente. Hoy cuenta con el mayor centro de deportes electrónicos de Andalucía y uno de los más importantes del sur de Europa. Además, puede presumir de ser la organización activa más longeva de España dentro del sector. “Somos el único club andaluz que compite a nivel nacional e internacional”, señalan desde GIANTX. Una frase que resume bien la dimensión alcanzada por una compañía nacida en Málaga que hoy proyecta su actividad hacia audiencias de todo el mundo.

En millones de hogares
Otras historias empresariales salen de la pantalla para formar parte del paisaje de nuestras calles. Mayoral es una de ellas. La compañía opera en 100 países, dispone de 9.000 puntos de venta y comercializa cerca de 28 millones de prendas al año. El 75% de sus ventas procede de mercados internacionales y su centro logístico tiene capacidad para distribuir hasta 50 millones de prendas anuales. Desde Málaga coordina una red global que emplea a más de 2.200 personas de 50 nacionalidades.
Tecnología, agricultura, salud o formación: sectores distintos unidos por una misma vocación internacional.
Algo parecido ocurre con Primor. Lo que comenzó como una empresa familiar fundada en 1953 se ha transformado en una de las grandes cadenas de perfumería y cosmética de Europa. La compañía supera las 250 tiendas repartidas entre España, Portugal, Francia e Italia y atiende a más de 20 millones de clientes al año. Su catálogo alcanza decenas de miles de referencias, una magnitud que explica por qué la marca se ha convertido en una presencia habitual en prácticamente cualquier gran zona comercial española.
También MiColchón ha llevado el nombre de Málaga mucho más lejos de lo que podría sugerir su origen familiar. La empresa ha inaugurado recientemente en El Viso el que presenta como el mayor centro del descanso de Europa, un proyecto que refleja la evolución de una compañía que, a pesar de sus 17 tiendas abiertas, ha sabido crecer manteniendo una fuerte vinculación con la provincia.
Y aunque muchos consumidores no lo sepan, una parte de la actividad de gigantes internacionales de la moda pasa también por Málaga. Bestseller, uno de los mayores grupos textiles europeos, mantiene una importante presencia logística y operativa en la provincia con su sede situada en Churriana.

La despensa global
Hay otra Málaga que no aparece en las pantallas ni en los escaparates. Es la que trabaja la tierra, transforma alimentos y exporta productos que terminan llegando a mesas repartidas por medio mundo.
La Axarquía es probablemente uno de los mejores ejemplos. Trops ha contribuido a convertir el mango y el aguacate en dos de los grandes símbolos agrícolas de la provincia. Mientras estos productos ganaban protagonismo en supermercados europeos, la cooperativa consolidaba una posición de referencia dentro del sector tropical.

Detrás de buena parte de ese crecimiento aparece también Brokaw. Si Trops representa la fruta que llega al consumidor final, Brokaw trabaja varios años antes, en el origen mismo del proceso. La compañía, especilizada en el desarrollo de plantas y raíces, estima que el 80% de las más de 22.000 hectáreas de aguacate plantadas en España tienen su origen en sus viveros y produce alrededor de 800.000 plantas al año desde Málaga. Una realidad poco conocida para el gran público que ayuda a entender cómo el liderazgo agrícola se construye muchas veces desde la raíz. Como resume su CEO, José María Fernández, «hacemos la mejor planta posible para que el agricultor tenga la mejor fruta posible».
Lo que empezó como negocios locales se ha transformado en compañías capaces de llegar a millones de personas.
Más allá de la Axarquía, Dcoop se ha consolidado como uno de los grandes grupos agroalimentarios europeos. Solo en 2025 exportó cerca de 279 millones de kilos y litros de productos a 82 países, con mercados tan diversos como Estados Unidos, Italia, Francia, Alemania, Vietnam o Indonesia. El aceite de oliva sigue siendo su principal motor económico, con más de 112 millones de kilos exportados y una facturación cercana a los 500 millones de euros. Unas cifras que reflejan cómo una cooperativa nacida en el corazón de Andalucía ha logrado convertir productos profundamente ligados al campo andaluz en una marca global.

Famadesa representa otra de las grandes historias industriales de Málaga. La compañía cuenta con una estructura que supera los 1.000 empleos directos, procesa más de 1,3 millones de cerdos al año y produce 6.500 toneladas de embutidos, además de 350.000 piezas de jamón curado anuales. Son cifras que la convierten en uno de los referentes del sector cárnico nacional.
Y si hablamos de expansión internacional, Ly Company merece una mención aparte. La firma malagueña ha llevado su marca Aqualy a más de 50 países apenas una década después de iniciar su actividad en Alhaurín de la Torre. Lo que comenzó como una pequeña planta de envasado de agua en cartón prevé superar este año los 30 millones de euros de facturación y producir más de 100 millones de envases, con clientes tan reconocibles como Virgin, Marriott, Four Seasons o la Fórmula 1.

Gigantes silenciosos
Existe una categoría empresarial especialmente interesante. La de las compañías que son muy conocidas en su sector y relativamente desconocidas fuera de él.
Ortoplus pertenece a ese grupo. La empresa malagueña fue la primera compañía española en ofrecer internacionalmente tratamientos para la apnea del sueño y el ronquido. Actualmente está presente en más de 50 países y cuenta con unas instalaciones de 5.000 metros cuadrados, consideradas entre las mayores de Europa en su especialidad. “Somos la primera empresa española en ofrecer el tratamiento de la apnea del sueño y del ronquido a nivel internacional”, destacan desde la compañía. Un liderazgo construido desde un nicho sanitario poco visible para el gran público, pero con una creciente demanda internacional.

Aunque algo más familiar para el gran público, Lumon tiene un perfil similar. La compañía, líder internacional en soluciones de acristalamiento, es además la única en España capaz de fabricar hasta 6.000 hojas de cristal a la semana bajo los máximos estándares europeos.
Ese crecimiento industrial ha obligado a la compañía a mirar más allá de la tecnología y poner el foco en las personas. No es casual que Javier Martínez Uría, vicepresidente ejecutivo del Grupo Lumon, identifique el talento como uno de los grandes retos de futuro. «Debemos acercarnos más a las escuelas y presentar nuestras empresas como lugares abiertos y flexibles», explica. Una reflexión que ayuda a entender por qué la empresa ha convertido su planta de Antequera en una pieza estratégica para su desarrollo internacional.

La especialización también ha permitido a algunas compañías malagueñas hacerse un hueco en mercados altamente competitivos. Es el caso de HCP, que ha logrado situarse entre las firmas de arquitectura más reconocidas del panorama internacional y propiciar su entrada en el ranking WA100, una de las clasificaciones de referencia del sector a nivel mundial. A ello se suma su posición de liderazgo en el Top 3 de Iberia, una muestra de cómo una empresa nacida en Málaga ha conseguido competir en proyectos de gran complejidad dentro y fuera de España.

A ellas se suma Opplus, convertida en uno de los mayores centros de servicios financieros y tecnológicos del país. Aunque su origen no sea estrictamente malagueño, su desarrollo en la provincia refleja cómo Málaga se ha consolidado como base de operaciones para actividades de alto valor añadido y miles de profesionales cualificados.
Aprender, entrenar y crecer
No todas las empresas transforman productos. Algunas transforman personas. Cesur nació en Málaga hace más de dos décadas y hoy se ha convertido en una de las principales referencias de la Formación Profesional en España. Más de 400.000 alumnos han pasado por sus aulas, cuenta con más de 35 centros repartidos por 13 provincias y mantiene acuerdos con más de 7.000 empresas para facilitar la formación práctica y la empleabilidad de sus estudiantes.

Su crecimiento coincide además con uno de los grandes cambios del mercado laboral español: la creciente demanda de perfiles técnicos y especializados. Mientras la Formación Profesional ganaba prestigio y protagonismo, Cesur construía una red que hoy reúne a más de 25.000 alumnos y más de 1.250 docentes.
La compañía lidera desde hace cinco años consecutivos el ranking nacional elaborado por Strategik, un reconocimiento que explica parte de su posición actual. Sin embargo, desde la propia entidad consideran que la clave ha sido otra. «Crecer no consiste solo en abrir centros, sino en replicar un modelo educativo sólido y reconocible manteniendo la misma calidad en cada nueva ubicación», explican. Una filosofía que les ha permitido expandirse por toda España sin perder la identidad de un proyecto que nació en Málaga.

El bienestar físico constituye otro de los sectores donde Málaga ha conseguido construir empresas de referencia. Synergym cerró el primer trimestre de 2026 con ingresos de 22,5 millones de euros, un crecimiento del 39,2%. La reciente integración con VivaGym dará lugar además a uno de los mayores operadores fitness de España y Portugal, reforzando aún más el peso de una compañía nacida en Málaga dentro del sector.
Si algo demuestran todas estas historias es el buen estado de forma que atraviesa buena parte del tejido empresarial malagueño, aquellas que ponen su vista en el exterior. Empresas muy distintas entre sí, nacidas en sectores tan diversos como la tecnología, la agricultura, la moda, la alimentación, la salud o la educación, pero con una característica común: hace tiempo que dejaron de competir únicamente en casa.
Apoyo institucional
La internacionalización no depende únicamente del tamaño de una empresa. Cada vez más pymes andaluzas están encontrando apoyo institucional para dar sus primeros pasos en mercados exteriores. Durante 2026, Andalucía TRADE mantiene programas específicos para facilitar la presencia de empresas en ferias internacionales, encuentros comerciales, acciones de promoción y búsqueda de nuevos clientes fuera de España. El objetivo es ampliar la base exportadora andaluza y ayudar a que más compañías conviertan el mercado internacional en una vía estable de crecimiento, reduciendo las barreras que tradicionalmente dificultan la salida al exterior.
Málaga rompe fronteras
Las exportaciones malagueñas volvieron a marcar un máximo histórico en 2025. La provincia superó los 3.178 millones de euros en ventas al exterior hasta noviembre, un 4,8% más que en el mismo periodo del año anterior, consolidando una trayectoria que la ha llevado a encadenar récord tras récord en los últimos ejercicios.
El aceite de oliva sigue siendo el principal producto exportado, seguido por las frutas y los productos cárnicos. Junto a ellos ganan peso sectores como la cosmética, la tecnología, la maquinaria eléctrica o la automoción. Italia, Portugal y Francia encabezan los mercados de destino de unos productos malagueños que ya llegan a 169 países.

