Vicente Mirasol no es un empresario convencional. Su oficina, tampoco. La veintena de empleados que gestiona «tiene una edad media de 27 años». El jefe, 23.
Tumanag3r respira el espíritu ‘Business in the front, party in the back’ y, en poco tiempo, ha logrado posicionarse entre las principales agencias de representación de influencers, con más de 1.500 creadores en su cartera y presencia en mercados de España, Europa y América Latina.
«Yo empecé con YouTube», nos cuenta Mirasol. «Formaba parte de un grupo de 15 amigos creadores de contenido, pero me di cuenta de que mi talento no estaba en ser influencer, sino en gestionarles campañas y negociaciones».
Lo que comenzó como un favor a amigos pronto se convirtió en un negocio estructurado. «Me di cuenta de que, si lo hacía bien y me profesionalizaba, podía escalarlo», explica. Desde entonces, Tumanag3r gestiona más de 800 campañas al año con clientes de la talla de Netflix, Amazon Music, Xiaomi y Huawei, entre otros. Su especialidad son los macro influencers, aquellos con millones de seguidores, lo que los diferencia de otras agencias que trabajan con perfiles más pequeños.

Más Allá de los Números
Uno de los errores más comunes que cometen las marcas al elegir influencers es fijarse únicamente en la cantidad de seguidores. «El número es importante, pero no lo es todo», advierte el emprendedor. «Nosotros analizamos muchos otros factores: la calidad del contenido, la autoridad en su sector, el engagement real y la alineación con la marca», explica.
Tumanag3r actúa como intermediario entre las empresas y los creadores de contenido, asegurando que las campañas sean efectivas y que los valores de ambos estén alineados. «No todas las marcas saben qué influencer contratar. Nosotros asesoramos para que su inversión tenga el mayor retorno posible».
El modelo de negocio de la agencia es claro: trabajan con 110 influencers en exclusiva, mientras que el resto de los 1.500 son colaboradores en distintos niveles. Este esquema les permite tener control sobre las campañas y garantizar contenido de calidad.
Los influencers ya no son solo personas que generan contenido, son empresas andantes. Tienen audiencia, capital y marca personal. Lo lógico es que den el siguiente paso y lancen sus propios negocios. El ejemplo de Luisito Comunica, quien ha lanzado desde marcas de ropa hasta una línea de alcohol, demuestra que los influencers más exitosos están aprendiendo a diversificar sus ingresos.
«Nuestra meta en Tumanag3r es ayudar a los creadores a estructurar estos negocios, más allá de la publicidad convencional», dice Mirasol.
Con todo, la industria enfrenta desafíos importantes. Uno de ellos es la regulación. En España, recientemente se han implementado nuevas normativas que buscan controlar la actividad de los creadores de contenidos. «Todavía es un sector muy nuevo y hay muchas incógnitas sobre cómo afectará esta regulación», admite Mirasol. «De momento, es más burocracia, más trámites y más ralentización«.
Otro desafío es la saturación del mercado. «Hace unos años, cualquier influencer con seguidores podía cerrar contratos de publicidad. Ahora las marcas son más exigentes y buscan resultados medibles», explica. La clave, según Mirasol, está en la profesionalización: «Nosotros solo trabajamos con creadores que cumplen ciertos estándares y que tienen un modelo de negocio sostenible».
Ahora bien, ¿podrían los influencers ser reemplazados por avatares generados por IA?», le preguntamos a Mirasol. Su respuesta es clara: no cree que la IA pueda sustituir completamente a los creadores humanos. «Los influencers funcionan porque generan una conexión emocional con su audiencia. La gente quiere ver a alguien real, con quien pueda identificarse. No creo que una IA pueda replicar eso», afirma.

Un Negocio Global 24/7
Mirasol probó suerte en ADE y Marketing pero se decantó por el ‘ensayo-error’ del mundo empresarial. La naturaleza del trabajo en Tumanag3r es completamente diferente a la de una empresa tradicional.
«No es un negocio de 9h a 17h», admite. «Tenemos clientes y colaboradores en todo el mundo. Nos despertamos con mensajes de China, a mediodía trabajamos con Europa y por la noche con Latinoamérica».
Este ritmo de trabajo ha permitido a la agencia facturar más de 2,5 millones de euros en 2024, con planes de crecimiento continuo. «Nuestro foco está en consolidarnos en España y Latinoamérica, pero también estamos explorando mercados en Norteamérica y Europa», adelanta Mirasol.
Con el marketing de influencers en plena expansión, Tumanag3r está en una posición privilegiada para seguir creciendo. Su modelo de negocio, basado en la calidad, la profesionalización y la diversificación, le permite mantenerse a la vanguardia en un sector en constante evolución. «Las marcas seguirán invirtiendo en influencers porque el retorno es alto», concluye Mirasol. «Nuestro trabajo es asegurarnos de que esa inversión sea efectiva y sostenible en el tiempo», concluye.

