El mercado inmobiliario de la Costa del Sol vuelve a demostrar su fortaleza. Solo dos meses de alquiler vacacional en la Costa del Sol generan 13.128 euros de media. Esa cifra equivale al 70,3% de lo que produce un arrendamiento residencial durante todo el año en Málaga capital. Son datos del último informe publicado por el portal inmobiliario pisos.com sobre rentabilidad del alquiler en zonas costeras frente a capitales de provincia.
El estudio analiza 16 zonas de costa y compara sus ingresos estivales con el rendimiento anual del alquiler en las capitales provinciales. La conclusión es clara: el turismo mantiene un poder económico extraordinario sobre el mercado inmobiliario malagueño.
Un mercado atractivo pero con matices
La Costa del Sol se sitúa entre las zonas más lucrativas en términos de ingresos absolutos durante el verano. Solo Baleares supera su cifra, con 23.384 euros en temporada alta, aunque en ese caso representa el 98,9% de la rentabilidad anual de Palma. La Costa Brava también destaca: dos meses de alquiler vacacional generan 14.056 euros, superando lo que produce un año entero de alquiler residencial en Girona capital (11.950 euros).
Sin embargo, hay que distinguir entre ingresos y rentabilidad bruta. En ese segundo indicador, las zonas costeras ofrecen retornos de entre el 1,79% y el 4,04%, mientras que las capitales de provincia pueden alcanzar hasta el 7,98%. El liderazgo en rentabilidad por rendimiento lo tienen Tarragona (7,98%), Castellón de la Plana (7,13%) y Murcia (7,08%).
Entre las zonas de costa, Baleares lidera con un 4,04%, seguida por Costa Cálida (3,28%) y Costa de Azahar (3,12%).
El perfil del comprador ha cambiado
El análisis de pisos.com apunta a un cambio de mentalidad entre los inversores en segunda residencia. Según Ferran Font, portavoz del portal, «el comprador de segunda residencia requiere ahora solo que el verano cubra los gastos operacionales e hipotecarios parcialmente». Ya no se exige que el inmueble sea 100% rentable por sí solo. Basta con que la temporada estival alivie la carga económica anual.
Ese perfil encaja bien con el comprador que llega a la Costa del Sol. El atractivo climático, la internacionalización del mercado y la consolidación de plataformas de alquiler turístico mantienen la demanda alta y los precios al alza.
Málaga, entre oferta y presión de precios
El dinamismo del alquiler vacacional en la provincia tiene, no obstante, una cara menos positiva. La rentabilidad del arrendamiento turístico presiona los precios del alquiler residencial en Málaga capital, que en los últimos años ha registrado subidas sostenidas. La competencia entre uso turístico y residencial es uno de los debates abiertos en el sector.
El informe de pisos.com viene a confirmar lo que los agentes inmobiliarios malagueños ya saben: la Costa del Sol sigue siendo uno de los mercados más dinámicos de España, tanto para la inversión como para el alquiler. Dos meses de verano bastan para comprenderlo.

