El sector del alquiler vacacional en Málaga cierra julio con cifras que refuerzan su posición como pilar del modelo turístico andaluz. La ocupación en la capital ha alcanzado el 83%, cinco puntos porcentuales por encima del mismo mes de 2025, mientras que el precio medio por noche —el llamado ADR— se ha mantenido estable en torno a los 189 euros. En el conjunto de la provincia, la ocupación se ha situado cerca del 65% con una tarifa media que supera en un 13% a la del año anterior, lo que apunta a una mejora de la rentabilidad más que de la afluencia bruta.
Así lo recoge el informe de julio elaborado por la Asociación de Profesionales de Viviendas y Apartamentos Turísticos de Andalucía (AVVAPRO), que interpreta los datos como una señal de madurez del segmento: no solo crece en volumen, sino que lo hace con mayor valor por reserva. El avance es especialmente relevante en los municipios de interior y del litoral menos consolidado, donde el alojamiento turístico privado actúa como dinamizador de la actividad local —comercio, restauración, servicios— al distribuir los flujos de visitantes más allá de los núcleos costeros tradicionales.
«Estos resultados se traducen en empleo directo e indirecto, en actividad para proveedores locales y en una mayor capacidad de generación de riqueza en el territorio» – Juan Cubo, presidente de AVVAPRO
Cubo subraya además que el sector ha dejado de ser un complemento marginal de la oferta hotelera para convertirse en «un agente clave para la competitividad del destino, con capacidad para atraer nuevos perfiles de viajero y ampliar la base económica del turismo malagueño».
Agosto apunta a máximos
Las perspectivas para agosto son positivas. Las reservas anticipadas ya superan el 60% en Málaga capital y el 68% en la provincia, impulsadas en buena parte por la demanda de última hora, que sigue siendo un patrón predominante en el segmento vacacional. El ADR previsto alcanza los 260 euros de media en la capital y los 210 euros en el resto de la provincia, cifras que, de confirmarse, situarían agosto como el mejor mes del año en términos de rentabilidad.
Para AVVAPRO, la lectura de fondo va más allá de los datos mensuales: el objetivo es consolidar un modelo turístico en el que distintas tipologías de alojamiento coexistan de forma complementaria, con la vivienda turística como vector de descentralización económica y de estancias más largas, dos variables que la industria considera clave para reducir la estacionalidad y mejorar el impacto territorial del turismo.

