Hace 23 años, BIOPARC Fuengirola llegó a la provincia con la misión de cambiar el viejo concepto de zoo, transformando de forma integral las instalaciones del antiguo zoológico de Fuengirola y posicionándose como una nueva forma de ocio.
Convertido en una herramienta para la protección de especies amenazadas, se sitúa como el parque de animales más visitado de Andalucía, con más de 2,5 millones de visitantes en los últimos diez años y siendo un referente en conservación a nivel europeo. Su diseño sostenible asegura el bienestar de los cientos de animales que alberga, pero también está pensado para que la experiencia del visitante sea única.
Reactivando la biodiversidad
La propuesta de los BIOPARC, única en España, supone un viaje a la naturaleza salvaje. Observar a los flamencos apareándose en el único punto de la provincia este año, contemplar al primer gorila nacido en la comunidad andaluza o a la única familia de gibones de mejillas doradas del país es posible gracias a la estudiada recreación de sus hábitats y al multidisciplinar equipo del BIOPARC.
El parque malagueño alberga unas 200 especies, de las cuales más de 50 están amenazadas, en una recreación de las selvas tropicales de Asia, África e Indo Pacífico. Ejemplo del exitoso trabajo de conservación que desarrolla son las reproducciones de los últimos años, que permitirán crear un amplio abanico genético esencial para la reintroducción de las especies que estén al límite de su extinción. Dragones de Komodo, orangutanes de Borneo o ciervos ratón han sido algunos de estos nacimientos.
Colabora en cuarenta EEPs coordinados por la EAZA (Asociación Europea de Zoos y Acuarios), y en más de 20 programas para la preservación de hábitats en origen con la Fundación Bioparc


