La Universidad Tecnológica Atlántico Mediterráneo (UTAMED) ha marcado un hito este 9 de julio con la entrega oficial de sus primeras 61 becas MEM, resultado de una selección entre más de 4.500 candidaturas de toda España. Lejos del tradicional sistema de puntuaciones frías, UTAMED —con el respaldo de Fundación Unicaja— ha decidido poner el foco en las historias de vida, la resiliencia y la actitud transformadora como criterios de selección.
El acto, celebrado en la Sala María Cristina de Fundación Unicaja, fue concebido como un homenaje a quienes, pese a las barreras personales, sociales o económicas, siguen luchando por acceder a una educación de calidad. Una gala emotiva, diversa y reivindicativa, conducida por la periodista Toñi Moreno, en la que cada beca entregada representó mucho más que un apoyo económico: una oportunidad de vida.

Becas MEM: “Agua” como símbolo de adaptación y cambio
Las becas otorgadas se enmarcan en el programa MEM, cuyo nombre —que significa “agua” en fenicio— es símbolo de fluidez, transformación y capacidad de adaptación. “Queremos que el talento fluya hacia donde pueda crecer”, explicó Manuel Casaus, secretario general de UTAMED, durante su intervención.
Estas ayudas suponen financiación completa o parcial para estudiar grados o másteres oficiales 100% online. Entre los seleccionados hay perfiles diversos: madres solteras, personas desempleadas, jóvenes de zonas rurales o mayores que buscan reinsertarse en el mercado laboral. El objetivo, como subrayó Casaus, es claro: “Dar oportunidades reales a personas reales”.
Cinco testimonios para representar a los 61
Durante la gala se escucharon los testimonios de cinco de los becados: Vanessa Mercado, que estudiará Marketing Digital tras años fuera del sistema educativo; Fran Díaz, que cursará un máster en Tecnologías Educativas para enseñar en entornos rurales; Pablo Rich, aspirante al Máster en Ética Digital, que busca investigar la relación entre tecnología y derechos humanos; Ismael Román, interesado en Inteligencia Artificial como herramienta de inclusión y Alicia Petrashova, estudiante de Psicología que emigró desde Rusia huyendo de la guerra.
Sus historias emocionaron al auditorio, que estuvo compuesto por representantes del tejido civil, empresarial e institucional, entre ellos Javier González de Lara, presidente de la Confederación de Empresarios de Andalucía, y Paloma Moreno, vicepresidenta de la Cámara de Comercio de Málaga.
Educación y bienestar: un nuevo modelo universitario
Durante su intervención, el rector Juan de Dios Jiménez reivindicó una visión “audaz” de la educación: “Estamos construyendo una universidad que se adapta al siglo XXI, donde el conocimiento es accesible desde cualquier lugar y para cualquier persona, sin exclusiones”.
Una de las novedades más destacadas es el enfoque transversal en bienestar emocional y salud mental, que UTAMED integrará en sus programas como parte del desarrollo profesional. “El talento necesita cuidado para crecer”, dijo.
Por su parte, Sergio Corral, director general de Fundación Unicaja, reafirmó el compromiso de la institución con la educación como motor de justicia social: “La educación es la vía más eficaz para una sociedad más justa”, declaró.
El presidente de UTAMED, Paco Ávila, fue contundente al cerrar el evento: “Hoy hemos empezado a cambiar la vida de 61 personas. No venimos a competir con otras universidades, sino a complementar y democratizar el acceso al conocimiento”. Rechazó la confrontación con el sistema público y pidió unión frente a los desafíos globales. “El enemigo no es la universidad vecina. El enemigo son la desigualdad, la ignorancia, la intolerancia”, sentenció.












