Metro de Málaga obtiene el certificado AENOR por mejorar la huella de carbono

A lo largo del pasado año, el suburbano adscrito a la Agencia de Obra Pública redujo en un 50% la emisión de gases de efecto invernadero.

Una de las estaciones de Metro de Málaga.
Una de las estaciones de Metro de Málaga.

Metro de Málaga, sociedad concesionaria de la Junta de Andalucía, ha obtenido el certificado AENOR de la Huella de Carbono que acredita su contribución a la reducción de emisiones contaminantes en 2019. A lo largo del pasado año, el suburbano adscrito a la Agencia de Obra Pública redujo en un 50% la emisión de gases de efecto invernadero.

De esta forma, las emisiones durante el año 2019 alcanzaron un valor mínimo de 55,5 toneladas de CO2, lo que supone un promedio de emisiones de tan sólo 1,61 gramos de CO2 por cada kilómetro recorrido por cada viajero. Desde AENOR se ha acreditado la veracidad de los cálculos de la huella de carbono aportados por Metro de Málaga.

Los desplazamientos en metro reducen extraordinariamente las emisiones de CO2, uno de los principales gases causantes del efecto invernadero. El metro, que utiliza un sistema basado en el movimiento de unidades de tren con tracción cien por cien eléctrica, supone una alternativa ecológica frente al vehículo privado u otros sistemas de transporte con motores de combustión. Además, evita la emisión de otros contaminantes perjudiciales para la salud, como óxidos de nitrógeno o partículas en suspensión, mejorando así la calidad del entorno.

En línea con su compromiso con la protección del medio ambiente, Metro de Málaga apuesta decididamente por la lucha contra el cambio climático, por lo que recurre para su abastecimiento única y exclusivamente a energía eléctrica generada exclusivamente a partir de fuentes renovables o de cogeneración de alta eficiencia. Esto queda garantizado a través de los correspondientes certificados de garantía de origen emitidos por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia. De esta forma, Metro de Málaga elimina las emisiones indirectas asociadas al uso de energía eléctrica, consiguiéndose así una reducción de su huella de carbono hasta valores mínimos.

El metro, que utiliza un sistema basado en el movimiento de unidades de tren con tracción cien por cien eléctrica, supone una alternativa ecológica frente al vehículo privado.

Este certificado AENOR está basado en la Norma ISO 14064-1:2006, que establece los requisitos para el diseño, desarrollo y gestión de inventarios de emisiones de gases de efecto invernadero de las compañías, así como para la presentación de informes sobre estos inventarios. Su obtención supone una nueva muestra de la apuesta de la empresa por el desarrollo sostenible y, por ende, por el equilibrio entre el medio ambiente, la sociedad y la economía.

Las ventajas de la certificación de la huella de carbono se pueden resumir, a grandes rasgos, en tres: permite controlar las emisiones de la empresa, mejorar nuestra competitividad e incrementar la transparencia ante terceros.

La consecución de este nuevo certificado se suma a los ya logrados con anterioridad en materia de calidad, gestión ambiental, seguridad y salud en el trabajo, emergencias, seguridad ferroviaria operacional, accesibilidad universal y transporte público de pasajeros. Estos reconocimientos son el resultado de la apuesta de Metro de Málaga por la certificación de sus sistemas de gestión. Este esfuerzo redunda en el reconocimiento independiente al trabajo diario del conjunto de personas que conforman este ferrocarril metropolitano, en la búsqueda de la mejora continúa del servicio prestado.