El Cuerpo Consular y la crisis del COVID-19

El pasado enero, en un artículo para una revista colegial, recogí una de las labores fundamentales de los consulados como es la labor humanitaria, recordando la decisiva y poliédrica intervención de los distintos cónsules en Málaga, en importantes momentos de la historia.

Unos días después, quizás como presagio, nos interesamos ante el concejal de seguridad y el director del aeropuerto de Málaga, sobre los planes previstos para casos de emergencia. En aquellos momentos, únicamente teníamos en mente un hipotético accidente aéreo o un movimiento sísmico. Posteriormente, el 24 de febrero, con ocasión de la toma de posesión del nuevo coronel de la Guardia Civil, trasladamos a diversas autoridades nacionales la preocupación del Cuerpo Consular por las noticias relativas al virus procedente de China.

Semanas más tarde, el viernes 13 de marzo, ante las noticias de la inminente proclamación del Estado de Alarma, la situación eclosiona y se desborda. A partir de ese momento, la comunicación interna del Cuerpo Consular se intensifica ante multitud de dudas y cuestiones relativas a líneas aéreas, hoteles, becarios internacionales, etc.

Durante el transcurso del día se colapsan las líneas telefónicas institucionales y consulares. Algunos consulados se ven obligados a atender solo por correo electrónico o se producen cambios en el régimen de atención al público. Sin más demora, se comunica a la Subdelegación del Gobierno que cuenta con el Cuerpo Consular para lo que fuese necesario.

El sábado 14, el presidente del Gobierno decreta el Estado de Alarma. Como consecuencia de ello, fuimos conscientes que el Cuerpo Consular debía estar preparado para dar una respuesta coordinada ante la problemática que se avecinaba, especialmente para nuestros nacionales (clausura de hoteles, anulaciones de vuelos, situación de becarios Erasmus, posible cierre de fronteras…). Es de destacar la coordinación y solidaridad entre todos los miembros del Cuerpo Consular de Málaga.

El hecho de que en febrero llegaran casi 400.000 turistas a la Costa del Sol, sumados a muchos de los extranjeros residentes (380.000), dio lugar a un incontenible éxodo, al querer viajar al mismo tiempo la mayoría de ellos.

En orden a tratar de dar respuesta a las numerosas demandas de los distintos nacionales, las actuaciones realizadas por el Cuerpo Consular de Málaga se pueden estructurar en cuatro ámbitos:

  • Informativo. Mediante la disposición de información fiable y veraz en tiempo real, para poder dar respuesta a las dudas que pudiesen plantearnos nuestros nacionales. En ese sentido se han habilitado fluidos canales de comunicación con autoridades e instituciones (Policía, Ayuntamientos, Diputación, Subdelegación del Gobierno, Servicio Exterior y Turismo de la Junta de Andalucía, Aeropuerto, UMA, etc.), así como con los demás decanos de los Cuerpos Consulares de Andalucía.
  • Alojamiento. Debido al cierre de hoteles y apartamentos turísticos, en principio se facilita relación de establecimientos hoteleros que permanecen abiertos y, posteriormente, se pone a disposición de los nacionales que lo pudiesen requerir, la posibilidad de disponer de una solución habitacional en una residencia de estudiantes, generosamente ofrecida por uno de nuestros cónsules, que igualmente acuerda con la Junta medicalizar una de sus residencias y con el Ayuntamiento acoger a personas necesitadas.
  • Repatriaciones. En este sentido el esfuerzo ha sido constante. La coordinación de los distintos consulados con las autoridades competentes, especialmente con el director del aeropuerto, ha facilitado soslayar, en parte, el problema ocasionado por el caos aeroportuario y el cierre de algunas fronteras.
  • Donaciones. En orden a paliar las necesidades sobrevenidas por la falta de material sanitario, miembros del Cuerpo Consular han mostrado la cara más altruista de esta Institución. La fabricación de equipo sanitario de protección, la donación de mascarillas y la aportación de fondos para material clínico, son una muestra más de nuestro ancestral espíritu solidario.

Ante la incertidumbre creada por tan devastadora situación, el Cuerpo Consular de Málaga ha pretendido que nuestra labor consular, como piedra angular de la presencia nacional de nuestros países, haya dado respuesta cercana y empática a nuestros nacionales, en momentos de necesidades e inseguridad. En definitiva, la humanitaria y asistencial labor que ésta atávica Institución siempre ha desarrollado.

*Reproducción de lo publicado en el nº de abril de la revista “Diplomacia Siglo XXI”.

Rafael Pérez Peña
Decano Cuerpo Consular de Málaga. Cónsul de Portugal en Málaga