Felipe Romera, director general de PTA.
Felipe Romera, director general de PTA.

Este PTA, que hay actualmente, ¿es el mismo con el que soñó en 1992?

La idea de hacer un parque tecnológico viene de intentar reproducir lo que en los años 80 estaba pasando en Silicon Valley, donde se había desarrollado una industria electrónica y se habían creado más de 200.000 empleos. Esa idea, la de emplear la tecnología para favorecer la economía, fue la que dio origen en el mundo a los parques tecnológicos. Hay que tener en cuenta que las condiciones para hacer un parque tecnológico dependen mucho del lugar. Por ejemplo, en Silicon Valley, había una universidad como Standford preocupada por el desarrollo económico. Aquí, en Málaga, no había nada. Resumiendo, podemos decir que sí. De hecho, se ha conseguido mucho más de lo que se pensó en un momento. Porque este parque, cuando se diseñó, estaba pensado para 7 u 8 mil trabajadores. Ahora hay más del doble. Se han cumplido y se han superado mucho las expectativas.

Si pudiera señalar un hito, ¿de cuál se siente más orgulloso?

Para mí, el Rayo Verde ha sido uno de los grandes hitos. En los últimos cuatro años, ha sido un modelo nuevo, novedoso e inédito al intentar involucrar a una universidad con un parque tecnológico de una forma diferente. Esta idea ha ido muy bien. La Universidad se ha abierto mucho al Parque. Se ha convertido en un instrumento que ha permitido que vengan empresas extranjeras. Podemos simplificar en un edificio un hito muy importante para el Parque.

Felipe Romera, director general de PTA.
Felipe Romera, director general de PTA.

¿Cuál es la función de Felipe Romera al frente del PTA?

Son muchas. Fundamentalmente, lo que intento hacer es mantener la marca, como elemento de más valor. El director de un parque tecnológico tiene funciones muy diversas, que si lo quieres focalizar frente a los agentes que intervienen, son tres: la Universidad, las empresas y la Administración. Entonces, mi trabajo está en ser capaces de coordinar esos mundos tan distintos. El Parque se hace, fundamentalmente, para conseguir que el conocimiento sea utilizado por las empresas, y en eso la Universidad es un elemento fundamental. Por otro lado, las empresas son fundamentales en el Parque. Por último, la Administración es la propietaria, la que teóricamente marca el camino.

Este parque necesita transportes colectivos: autobuses, metro, cercanías… En el futuro, cuando seamos 40.000 personas, no podemos traer aquí 40.000 coches.

Para este volumen de trabajo su equipo es relativamente pequeño…

Somos 13 personas, que nos dedicamos directamente a la gestión del parque. Yo aprendí, cuando trabajaba en Fujitsu, que en los proyectos más ambiciosos, cuanta menos gente mejor. Nosotros aquí las funciones las tenemos muy medidas, teniendo cada persona una actividad concreta que desarrollar. Eso da mucha flexibilidad a la gente, teniendo mucha libertad de acción. Estamos muy satisfechos con el equipo que tenemos, ya que hacemos cosas muy diversas: desde gestionar el parque, hacer edificios, mantener los jardines, urbanizar…

Ha señalado a la Administración como propietaria. ¿Cuál ha sido el secreto para que el PTA haya avanzado estando tutelado, al mismo tiempo, por partidos de diferente signo?

Esto es parte del éxito. Los distintos partidos políticos nos han permitido trabajar de una forma profesional. Por otro lado, hay una gran concordia entre las administraciones en torno a este proyecto. Yo diría que todas las decisiones se han tomado con unanimidad en los últimos 27 años. Esto es un gran elemento de valor. Los partidos políticos han visto que el parque es un elemento de valor, por lo que han trabajado juntos.

Felipe Romera, director general de PTA.
Felipe Romera, director general de PTA.

¿Qué hace diferente a esta tecnópolis de las del resto de Europa?

El PTA es de los parques más grandes de Europa, teniendo mayor actividad y más empresas. Además, este parque es el único que es sede de Redes Internacionales de Parques. Aquí está la Sede Española de Parques, la Asociación Española, que aglutina 50 parques de todo el país o la sede de la Asociación Internacional de Parques, que aglutina a más de trescientos parques de 70 países. En esto, este parque es único. El ser el lugar donde están estas redes nos da un elemento diferencial.

Fundamentalmente, lo que intento hacer es mantener la marca, como elemento de más valor.

Con respecto a las empresas, ¿qué pueden ver para venir a instalarse en el PTA?

En estos momentos, las empresas que vienen al parque están trabajando en la cuarta revolución industrial. Pero, ¿qué buscan? Lo primero, gente. Aquí tenemos unas 10.000 personas haciendo software, actividad que suelen hacer las empresas que llegan.  Necesitan, por tanto, un entorno en el que haya mucha gente haciendo esto. Lo segundo que buscan son espacios. Además, lo buscan en un elemento competitivo, a la mayor calidad y al menor precio. En Málaga, el Parque ofrece justamente esto. Además, esta gente quiere estar conectada con el mundo. Por eso, es elemento de gran valor el Aeropuerto o el Ave.

¿Se busca algún perfil de empresa concreto? ¿O la multisectorialidad es un valor?

El Parque, de forma natural, se ha especializado en tecnología de la información. Nosotros no buscamos. Recibimos empresas que traen proyectos y nosotros los validamos. No hacemos una selección específica de sectores. En estos momentos, tenemos el parque dividido en clústers: ciberseguridad, blockchain, inteligencia artificial… Por cada tecnología disruptiva tenemos un conjunto de empresas con las que trabajamos con la Universidad, pero no especificamos un sector determinado.

Centrándonos en tecnología, ¿qué sectores no tecnológicos van a necesitar más de la innovación para avanzar?

En estos momentos, gracias a la digitalización, el mundo está cambiando de una forma brutal. Esto es un cambio tremendo que afecta a los tecnológicos y no tecnológicos. Por ejemplo, en el Parque tenemos sectores como los BPO, que son los servicios a los bancos. Aquí no hay ingenieros, sino abogados, economistas… Con lo cual, son sectores no tecnológicos que se suman al desarrollo de lo tecnológico. En el fondo, lo que tiene que pasar con las profesiones y con las carreras que no son tecnológicas es que tienen que buscarse un hueco en la digitalización.

Yo aprendí, cuando trabajaba en Fujitsu, que en los proyectos más ambiciosos, cuanta menos gente mejor.

Hablemos de futuro. ¿Cuáles son los planes de ampliación previstos?

Estamos haciendo una gran ampliación del parque que nos permita duplicar el número de personas. Ahora mismo somos unas 20.000. Esperamos duplicar a más del doble. Hace unos meses presentamos un plan parcial al Ayuntamiento para poder tener suficiente superficie y así construir edificios donde se puedan ubicar las nuevas empresas. Tenemos planificado el desarrollo del parque para los próximos 15-20 años. Y lo estamos haciendo ya, no lo estamos pensando.

¿Qué soluciones propone Felipe Romera al problema de la movilidad en el PTA?

Esto lo tenemos muy estudiado. Por ejemplo, las acciones que ha hecho la Junta estos últimos meses han sido fantásticas, ya que casi han desaparecido las caravanas. Hay soluciones a corto que ya se están llevando a cabo. Este parque necesita transportes colectivos: autobuses, metro, cercanías… En el futuro, cuando seamos 40.000 personas, no podemos traer aquí 40.000 coches. Eso es una locura. El elemento fundamental es el transporte colectivo. Cada día es más necesario. Por ejemplo, ahora se ha puesto en marcha el Metrobús. Se está viendo que poco a poco se está incrementando el número de personas que usan este medio. Cada persona que se monta en el metro es un coche menos. Por lo tanto, menos caravana y menos aparcamiento. De cara a la ampliación, necesitamos una carretera nueva. No puede ser que todo el acceso sea por la entrada que tenemos ahora.

Felipe Romera, director general de PTA.
Felipe Romera, director general de PTA.

Aparte de la movilidad, ¿hay otra cuestión que le gustaría mejorar?

Tenemos que mejorar las infraestructuras de los edificios, por ejemplo. Las empresas, cada vez más, demandan edificios de mayor calidad y que sean más sostenibles, que gasten menos energía… Tenemos mucho interés en que el Parque sea sostenible desde el punto de vista energético. Es decir, que la energía que se produzca en el Parque, se consuma en el Parque. En esto la energía solar está dando unos progresos importantes. Otro tema que tenemos que optimizar es el agua. Aunque nosotros gastamos relativamente poca agua, nuestros jardines la necesitan. Tenemos que usar la menor cantidad de agua posible, y además optimizarla. Desde el punto de vista ambiental, estos son los procesos en los que estamos trabajando. Desde el punto de vista de infraestructuras, con los edificios.

En estos momentos, las empresas que vienen al parque están trabajando en la cuarta revolución industrial.

Aunque todavía le quedan muchos años al frente del Parque, ¿qué retos se marca antes de su jubilación?

Fundamentalmente, dejar el parque listo para los próximos años. Esto implica dejar más avanzado y resuelto el tema de la movilidad. Este es el talón de Aquiles que el Parque puede tener, no ahora, sino en los próximos años cuando estemos en 40.000 personas. Otro de los aspectos es el desarrollo de infraestructuras, ligado a ir desarrollando, con más fuerza todavía, la relación con la Universidad, que es fundamental, y a intentar que el sistema educativo se oriente hacia las necesidades de las empresas.

El PTA, el “Silicon Valley” español
Hace más de 25 años se decidió instalar en Málaga un proyecto pionero que unificaba tres variantes esenciales: empresas, tecnología y ciencia. Con el objetivo de reproducir el desarrollo industrial que en los años 80 experimentaba Silicon Valley, nace el Parque Tecnológico de Andalucía. En esa época, las empresas instaladas se podían contar con los dedos de las manos: ocho en total, entre las que destacaba Ingenia o AT4 Wireless (actual Dekra). La cifra de trabajadores era de 130.
Sin embargo, el desarrollo en los últimos años ha sido tal, que las cifras se han quintuplicado. El Parque contabiliza actualmente más de 600 empresas, que dan empleo a más de 20.000 trabajadores. Con una facturación de más de 2.000 millones, el PTA representa el 20% del empleo y del PIB de la ciudad de Málaga. “Cuando se hizo este proyecto, uno de los objetivos principales era contribuir al desarrollo económico del entorno. Esto sí que lo hemos conseguido”.