El sector agrario alcanza los 803,78 millones de facturación, más que en 2017

Desde Asaja aseguran que este es el segundo mejor año en resultados pero que "la ganadería no mejora".

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Campos de Málaga.
Campos de Málaga.

E.P. El resultado final del balance agrario malagueño de 2018 realizado por Asaja muestra un incremento de la facturación. En concreto, la cifra final de facturación del sector agrario malagueño alcanza este año los 803,78 millones de euros, un incremento del 8,79 por ciento respecto al año anterior, en el que se alcanzaron 738,81 millones de euros.

Desde Asaja han valorado que se está cerca del récord de facturación de 2016, cuando se sumó 828,53 millones de euros y que fue la mejor campaña agraria que se recuerda en la provincia. El año 2018 es el segundo mejor año agrícola en resultados, aunque, han dicho, “la ganadería no mejora”.

Así, la agricultura, con una cifra de 694,9 millones de euros, incrementa su facturación respecto a 2017 un 10,62 por ciento. El olivar con un incremento de un 40 por ciento en su facturación, y los tropicales con un 7,18 por ciento son los que han tirado de este crecimiento, compensando la bajada que han sufrido los cultivos hortícolas, que descienden un 18 por ciento, arrastrados por casi todos los productos, aunque el tomate concentra el 50 por ciento de la bajada.

El resultado lo ha provocado, según ha informado el presidente de Asaja, Baldomero Bellido, la competencia de terceros países como Marruecos y de países de la UE, que cultivan cada vez más en invernadero, así como la incidencia de plagas y los cambios en el consumo ha provocado este resultado.

Por otro lado, la ganadería, con una facturación de 108,88 millones de euros, ha descendido un 1,6 por ciento su facturación respecto a 2017, casi repitiendo las cifras de 2016. Del sector caprino que supone un eje fundamental en la provincia, la leche de cabra mantiene cifras muy similares a 2017, con unos precios muy bajos durante todo el año, aunque empieza a repuntar en estos últimos meses, y por su parte, la carne de chivo desciende su facturación un nueve por ciento. El porcino blanco un 6,7 por ciento.

Olivar

Han explicado que el olivar sigue siendo el cultivo mayoritario de la provincia. Este año 2018 las cifras del olivar superan tres récord anteriores e igualan otro. En concreto, la facturación total del olivar de 2018, con un valor de 254,56 millones de euros ha sido superior a la de 2017 entre aceite y aceituna de mesa, y supone un récord histórico, superando a la campaña récord de 2016.

De igual modo, si se ve la facturación de aceite de 2018, se observa que ha sido de 216,03 millones de euros, incrementándose un 42 por ciento respecto a 2017 y prácticamente igualando el récord de facturación de aceite de 2016 gracias a producciones y precios similares.

También la producción de aceituna de mesa ha establecido un récord, destinándose para ello 60.200 toneladas, un 18,7 por ciento más que en 2016 y en un rango similar a las campañas de 2014, 2015 y 2016. De igual modo, la facturación de la aceituna de mesa se ha incrementado un 31 % respecto a 2017 con 38,53 millones de euros, batiendo también el récord de facturación de 2016 y de precio.

Cultivos tropicales

Por otro lado, los cultivos tropicales han generado una facturación de 155,5 millones de euros, un 7,18 por ciento más que en 2017.

Han precisado, además, que la campaña de aguacate se ha desarrollado sin problemas. La facturación ha alcanzado los 120 millones, casi un seis por ciento más que en 2017 y con producciones similares. Por su parte, la campaña de mango sigue una línea ascendente de incremento de producción, ya que “no ha habido graves inclemencias meteorológicas y por la entrada de nuevas plantaciones en producción”.

Así, en 2018 se han alcanzado las 36.000 toneladas de producción, el precio se ha resentido, sobre todo para la variedad mayoritaria Osteen, que en algunos momentos de la campaña se acumulaba incluso en subastas. No obstante, el incremento de producción hace que se logre una facturación de 30 millones de euros; un 16 por ciento más que en 2017.

Han resaltado, asimismo, que tanto aguacate como mango alcanzan una facturación récord, superando a su vez la de 2016 en el caso del aguacate y de mango la del año pasado.

Hortículas y tubérculos

Por otro lado, los cultivos hortícolas y tubérculos han facturado 152,84 millones de euros, bajando a un nivel no visto en los últimos diez años. Un descenso en la facturación de más de 33 millones de euros, debido sobre todo al tomate que agrupa él solo el 42 por ciento del descenso del sector, que pierde 14,22 millones de euros respecto a la facturación del año pasado.

Han precisado, no obstante, que 2017 fue un año de récord de facturación, sobre todo por los buenos precios. En este punto, ha incidido en que cada año se incrementa la competencia, no solo de Marruecos a partir de octubre, sino de otros países de la UE como Holanda y Bélgica con superficie invernada y que disponen de bastante mercancía en la primavera a partir de abril, incluso Alemania incrementa sus producciones. De igual modo, este año la plaga de Tuta absoluta también ha afectado de forma más grave que en años anteriores.

Al tomate le siguen en su descenso otros cultivos como el pimiento, judías, calabacín y berenjena, aunque a niveles menos elevados, han señalado. Por otro lado, el ajo sigue sufriendo la competencia de China y de Argentina.

Desde Asaja han señalado que solo dos productos, la cebolla y las habas verdes, incrementan su facturación respecto a 2017; ya que, por primera vez queda este grupo por debajo del grupo tropicales, que se encarama en la primera posición dentro de las frutas y hortalizas.

Cítricos

Por otro lado, los cítricos malagueños, concentrados fundamentalmente en el Valle del Guadalhorce, han facturado 68,45 millones, lo que supone un cuatro por ciento más que el año anterior, con resultados similares a los de 2017.

Eso sí, han observado que en la segunda parte del año “la situación es más inestable en cuanto a precios y a la salida de producto”. En cuanto al limón, el inicio de campaña está pendiente de la evolución de la fruta tras las lluvias y en una línea estable de comercialización. Los buenos resultados de la variedad Verna de la campaña 2017-2018 hacen que el limón sea el producto con mejores resultado del grupo cítricos.

En relación con el almendro, después de seis años de subidas en el precio y con incrementos muy importantes entre 2014 y 2016, ha visto como en 2017 el precio disminuía, por la recuperación de la producción en California y por determinadas prácticas comerciales.

Así, en 2018 tampoco se han alcanzado las cifras récord pero “sí se ha estabilizado un poco la situación”, afirmando que “no podemos catalogar la situación como desastrosa, hay que estar vigilante a la evolución del mercado de la almendra en los próximos años”.

De igual modo, la producción y comercialización de la castaña de la Serranía de Ronda ha mantenido una línea estable con dos años de ligero crecimiento en facturación, gracias también a una mayor producción. Aunque, en este punto, han recordado que se está atento a las consecuencias de la propagación de la avispilla del castaño en prácticamente todo el Valle del Genal.

Por su parte, el viñedo en general sigue en niveles bajos de facturación, sobre todo con un descenso de la uva de pasificación en producción y precios similares a los de 2017. El sector del vino mantiene sus niveles habituales de precio, aunque se hace notar el incremento de producción de este año.

Por último, los cultivos herbáceos han incrementado ligeramente su facturación, aunque lejos de los niveles óptimos de rentabilidad que necesita el agricultor. “Es imprescindible que se mantenga la PAC como garantía para que se mantengan las rentas de los agricultores dedicados a estos cultivos. La sequía y la coyuntura de mercado de precios bajos hacen imprescindible garantizar una PAC fuerte y duradera en el tiempo”, han concluido.

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