Málaga puede presumir de más de 3.000 años de tradición en el cultivo de la vid y la elaboración de vinos. En este escenario se encuentra Bodegas Dimobe, también conocida como Bodega Antonio Muñoz Cabrera.
«Nosotros tenemos mucha más fuerza en el ámbito de los vinos especiales, con D.O. Málaga»
Es el nombre del anterior propietario, perteneciente a la segunda generación que regentó este negocio familiar nacido en el municipio de Moclinejo allá por 1927. Actualmente es la tercera generación la que gestiona la bodega, formada por los hermanos Juan, Antonio y María Luisa Muñoz.
La firma inició su actividad exportadora de forma organizada en el año 2011. “Es a partir de empezar a elaborar vinos tranquilos acogidos a Denominación de Origen Sierra de Málaga”, puntualiza Ignacio Garijo, responsable del área comercial y de exportación de la bodega. La puerta al exterior se les abrió a través de la asistencia a ferias y la participación en concursos internacionales, donde han sido reconocidos en más de una ocasión.

“Eso nos pone en el foco internacional, y a partir de ahí empezamos a trabajar con algún cliente en Alemania y en Francia”, recuerda Garijo. De hecho, el mercado objetivo de Bodegas Dimobe se centró inicialmente en los países de la Unión Europea. “Por cercanía y porque, en las ferias a las que asistimos, el mayor número de importadores viene de esta zona económica”, aclara.
Dimobe comenzó su etapa exportadora a partir de acogerse a la D.O. Sierra de Málaga
Hoy día, el rango de destinos a los que Dimobe exporta abarca desde países nórdicos como Dinamarca y Suecia hasta el océano Pacífico, donde la bodega hace llegar los vinos de Málaga a Taiwán y Australia. En Europa, sus clientes están repartidos en varios países: Bélgica, Holanda, Irlanda, Reino Unido y República Checa son algunos ejemplos. Dimobe también cuenta con mercado en Perú, “y tenemos conversaciones ya casi casi cerradas con algún importador en Estados Unidos”, adelanta Garijo.
El plan de expansión no acaba ahí; la bodega está realizando captación de nuevos clientes en Japón y Corea del Sur. «Ahí los vinos dulces no son tan habituales, pero se están haciendo algunos estudios en los que se ve que pueden tener un pequeño mercado». Y es que Dimobe cuenta con más fuerza de exportación en vinos acogidos a la D.O. Málaga: vinos dulces y de licor, los caldos más tradicionales de la provincia.

¿La razón? Producen al año unas 100.000 botellas. «Tenemos producciones limitadas y en el rango de los vinos blancos y tintos tenemos una competencia muy fuerte con grandes productores», explica Garijo.
En cambio, en la exportación de vinos dulces existe una menor rivalidad. Además, Bodegas Dimobe trabaja la uva moscatel de Alejandría y la Pedro Ximénez, dos variedades «de una calidad extraordinaria». Dimobe elabora un total de 22 vinos diferentes, que van desde los conocidos como vinos tranquilos (rosados, blancos y tintos) hasta espumosos, vermuts y su producto estrella: los vinos dulces de Málaga.

