Tres personas reciben un diagnóstico de cáncer de mama al día en Málaga y se estima que una de cada ocho mujeres desarrollará esta enfermedad a lo largo de su vida. Los datos son contundentes y, tras esas cifras, pacientes que se mueven entre la incertidumbre y el miedo, en especial en etapa inicial. Fue en ellas en quién pensó Rocío Fernández el 16 de mayo de hace dos años durante un desfile de ropa de baño para mujeres mastectomizadas organizado por ASAMMA.
Durante este trabajo se paró a observar a “modelos, familiares, médicos y marcas”. “Comprendí que el cáncer de mama va mucho más allá del tratamiento, que necesita un camino más humano” y que quienes reciben el diagnóstico suelen atravesar un proceso muy “sin red de apoyo, con información fragmentada y difícil de entender”, explica esta emprendedora. “Deben acudir a diferentes espacios para resolver dudas, buscar profesionales especializados, cuesta acceder a recursos fiables o localizar productos adecuados para cada etapa” y es de esta realidad que ella detectó que tomó forma lo que ahora es Cuima.
I+D en salud y acompañamiento médico
Se trata de una iniciativa que ha sabido aunar innovación y tecnología, salud, comunicación y acompañamiento, con un modelo que propone “poner a la mujer en el centro y acompañarla tanto a ella como a su entorno, antes, durante y después del diagnóstico”. Para ello apuesta por un enfoque multidisciplinar y muy humano.
Sus objetivos comienzan a cumplirse y en apenas 12 meses ya se evidencian muestras del despegue del portal. El creciente tráfico que está recibiendo el sitio desde la provincia se está complementando con consultas desde otras ciudades, como es el caso de Madrid o Barcelona.
Al ser un modelo digital para cualquier mujer, el potencial de expansión es grande y prevén ir incorporando referencias e información de facultativos, entre otros ítems, de otros lugares de España.
Los tres pilares de Cuima
La plataforma se asienta sobre tres puntos clave, cuenta Rocío Fernández. De un lado el contenido, de otro la selección de profesionales de referencia para consultas médicas y, por último, el comercio virtual, una tienda online con productos avalados por expertos sanitarios.
En relación al primer valor, la información que contiene la web, Cuima cuenta con la doctora Victoria Scholz, una especialista con más de treinta años en cirugía de mama y coordinadora de la unidad de HLA El Ángel. Ella está al frente de la dirección médica del proyecto. “Nada de fuentes anónimas ni de información sin contrastar. El objetivo es claro: combatir la infoxicación que tanto daño hace a quienes ya tienen suficiente con lo que están viviendo”, sentencia Fernández Barrientos.
El segundo pilar es la telemedicina. Cuima conecta a las usuarias con especialistas en cirugía oncológica, psicología, fisioterapia, nutrición, rehabilitación, deporte oncológico y asesoría legal, a través de videoconsultas confidenciales. Y todo ello accesible con condiciones especiales, “con un precio simbólico”. “Los propios facultativos han puesto las tarifas pensando en la realidad de sus pacientes”, especifica su promotora.
«El objetivo es claro: combatir la infoxicación que tanto daño hace a quienes ya tienen suficiente con lo que están viviendo, afrontando un cáncer de mama»
Por último, el marketplace: un canal de venta virtual en la que solo tienen cabida los productos que el equipo médico avala. Cosmética adaptada, lencería postquirúrgica y artículos de bienestar para cada etapa del proceso, entre otras referencias.
Social, necesario… y viable económicamente
Las buenas intenciones y propósitos tan admirables como los de Rocío y Cuima han de contar con un plan de negocio que permita que la iniciativa sea sostenible a medio y largo plazo. Es decir, las cuentas deben salir, y ese es uno de los principales retos de la empresa: dar con un equilibrio entre la misión-visión y la viabilidad económica.
Para ello en la estrategia empresarial está, por un lado, facilitar ese acceso gratuito a la información y a los recursos. Y para que el balance entre los gastos de mantenimiento y los ingresos sea positivo está esa intermediación en relación a las citas y consultas con los profesionales médicos y el área de comercio online.
“Es una apuesta y confío en que esto pueda ir creciendo. Cuando incorporé la parte de tienda se cerraron las posibilidades de constituirme como asociación, que podría haberme dado recursos para esta fase de lanzamiento, pudiendo acceder a ayudas y subvenciones. Al final el esfuerzo inicial ha salido de mi patrimonio, alrededor de 30.000 euros financiados a pulso, sin apoyo externo, pero estoy muy motivada y espero que se vaya consolidando”, dice a VIDA ECONÓMICA.
Entre las novedades más destacables de Cuima está la incorporación de “un oncólogo, una enfermera y una trabajadora social que reforzará la atención directa”. También va a sumar al equipo una “persona de apoyo para la gestión interna”.
Rocío Fernández Barrientos se muestra ilusionada con lo que está por llegar. Tiene claro que lo que “empezó siendo una idea de empresa ha terminado siendo un proyecto de vida” cuya pertinencia y acierto empieza a recibir reconocimientos y alabanzas. Es el caso del premio a la ‘Empresaria del Año 2026’ que otorga Amupema, en la categoría de ‘Emprendimiento’, el estar entre los 15 finalistas del programa Top 50 de la Junta de Andalucía, seleccionada entre 300 candidaturas, y la mención especial recibida en los Premios de Innovación Social Digital del Ayuntamiento de Málaga.


