La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha autorizado la adquisición de Synergym, la cadena de gimnasios fundada en Málaga en 2013, por VivaGym, el operador con sede en la capital, según ha comunicado este martes la compañía compradora. La resolución permite avanzar en la operación anunciada el pasado 28 de abril, cuando VivaGym alcanzó un compromiso vinculante de compra sujeto a aprobación regulatoria.
La red resultante superará los 450 centros en España y Portugal, de los que más de 160 corresponden a Synergym, según la información difundida por ambas compañías en abril. Las empresas presentaron entonces la integración como la creación de «uno de los mayores operadores de fitness de la Península Ibérica».
«La resolución de la CNMC supone un paso importante para poder avanzar en la operación«, señala Cristina Burzako, consejera delegada (CEO) de VivaGym
De Málaga a toda España
Synergym nació en 2013 de la mano de los empresarios Sergey Miteyko y Leonard Lvovich y ha crecido con un modelo de gimnasios de bajo coste.
En 2025 abrió 41 centros, superó los 300.000 socios y alcanzó una plantilla de 1.112 empleados. Ese mismo ejercicio, sus ingresos crecieron un 44%, hasta 72,2 millones de euros, con un resultado bruto de explotación (ebitda) de 27,1 millones, un 58% más.
Para financiar su expansión, la cadena cerró en 2025 operaciones de deuda por un total de 120 millones con entidades como Santander, CaixaBank, BBVA y Unicaja.
Dos marcas, por ahora separadas
Hasta que la compra se complete, VivaGym y Synergym continuarán su actividad de manera independiente, con sus actuales marcas, equipos y operativa, según precisa la compañía.
«La resolución de la CNMC supone un paso importante para poder avanzar en la operación«, señala Cristina Burzako, consejera delegada (CEO) de VivaGym, que añade que el grupo afronta «esta nueva etapa con responsabilidad y con la ambición de seguir construyendo un proyecto accesible».
El visto bueno de Competencia no equivale todavía al cierre. La compañía no ha fijado fecha para completarlo ni ha aclarado si queda pendiente alguna otra autorización, como la de la autoridad de competencia portuguesa. Tampoco se ha concretado el futuro de las enseñas tras la integración.
Lo que sí parece claro es que la provincia conservará la sede de uno de los grandes grupos del fitness de la Península, con capacidad, según sus promotores, para invertir en innovación y ganar escala en un mercado en plena concentración.


