Grupo La Murga, el nuevo operador de restauración impulsado por el empresario Antonio de Juan, cerrará 2026 con dos restaurantes en Estepona y se marca el objetivo de alcanzar diez establecimientos en la Costa del Sol al cierre de 2027. El grupo basa su crecimiento en conceptos con identidad propia y un modelo de operación común.
El proyecto supone un cambio de posición para su promotor. De Juan, con más de dos décadas en el sector, ha trabajado en compañías como Pierre & Vacances y Meliá Hotels International y ha desarrollado su carrera en el ámbito de la consultoría. En 2016 fundó Talentchef, consultora de conceptualización gastronómica con proyectos internacionales, y en 2025 creó littleBIG Hospitality Group, un holding que opera en más de 20 países y ha participado en la activación de más de 50 marcas hoteleras.
Con Grupo La Murga, el empresario pasa de diseñar conceptos para terceros a gestionar directamente sus propios restaurantes, un salto que traslada el riesgo operativo y la cuenta de resultados a su propio balance.
La empresa cerrará 2026 con dos restaurantes en Estepona y se marca el objetivo de alcanzar diez establecimientos en la Costa del Sol al cierre de 2027
Estepona, primer mercado
El primer activo del grupo es El Carnicero 1993, un asador situado en Cancelada, Estepona, fundado por el empresario belga Philippe. Desde junio de 2026, La Murga ha introducido cambios de forma progresiva en la carta, la experiencia y la operación, sin cerrar el establecimiento. «Nuestro objetivo no era llegar y cambiarlo todo, sino entender qué había que conservar, qué podía mejorar y cómo hacerlo evolucionar sin perder su esencia», explica Antonio de Juan.
El segundo proyecto, Casa Naval, abrirá en noviembre en el paseo marítimo de Estepona, en el local que ocupó durante 38 años La Rada. Contará con dos espacios: La Barra, orientada a conservas, aperitivos y platos para compartir, y El Mantel, con cocina mediterránea basada en mariscos, pescado de lonja y carnes.
Un modelo, marcas diferenciadas
La estrategia de expansión descarta la réplica de un único formato. El grupo pretende incorporar restaurantes con identidades distintas que compartan una misma cultura de operación, centrada en el producto, el servicio y la fidelización del cliente. «No queremos tener diez veces el mismo restaurante. Queremos tener diez buenos restaurantes, cada uno con su propia identidad y una razón clara para existir», afirma De Juan.
Este enfoque se aleja del modelo de cadena homogénea y se acerca al de los grupos multimarca, que diversifican la oferta a cambio de una gestión más compleja y menores economías de escala en compras y procesos.
«No queremos tener diez veces el mismo restaurante. Queremos tener diez buenos restaurantes, cada uno con su propia identidad y una razón clara para existir»
La apertura de Casa Naval y de los siguientes establecimientos conllevará la creación de empleo en la Costa del Sol, con perfiles como jefe de sala, sumiller, jefe de cocina, cocineros, camareros y personal de barra. La compañía no ha detallado el número de puestos ni la inversión prevista.
El plan implica multiplicar por cinco la red en apenas doce meses, un ritmo exigente en un mercado donde la captación de personal cualificado y la disponibilidad de locales en primera línea condicionan la expansión. Según el grupo, ya trabaja en nuevas aperturas, cuyas ubicaciones aún no ha concretado.


