La catedrática de Telecomunicación de la Universidad de Málaga (UMA), Mari Carmen Aguayo, ha sido nombrada asesora experta del ‘Sandbox IA’, el primer entorno controlado de pruebas de la Unión Europea destinado a aplicar el Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial (IA). Impulsado por el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, este espacio permitirá analizar cómo cumplir los nuevos requisitos legales que entrarán en vigor en 2026 y garantizar el uso ético y seguro de la IA.
El ‘Sandbox IA’ —un entorno de pruebas pionero en Europa— reúne a 40 especialistas de prestigio internacional, en su mayoría procedentes del sector empresarial y tecnológico. Aguayo, directora del Instituto de Investigación en Telecomunicación de la UMA (TELMA), es la única representante de la Universidad de Málaga y una de las pocas figuras académicas integradas en este grupo estratégico.
“El Sandbox IA generará guías basadas en evidencia que facilitarán la adaptación de las empresas al nuevo reglamento europeo”, subraya Aguayo.
Investigación malagueña en el corazón del 6G europeo
La catedrática malagueña lidera desde la UMA diversas líneas de investigación en redes de comunicaciones inteligentes, donde la IA se integra en la propia estructura de las redes móviles. En colaboración con la multinacional Keysight Technologies, su equipo ha realizado tres contribuciones al grupo de estandarización 3GPP, centradas en la incorporación de inteligencia artificial en la red de acceso radio (RAN) de la futura sexta generación de comunicaciones móviles (6G).
Este trabajo coloca a Málaga en la vanguardia europea de la telecomunicación inteligente, un sector con un peso creciente en la economía local. Según datos de la Asociación de Empresas de Tecnologías de la Información de Andalucía (Eticom), el ecosistema TIC malagueño agrupa ya más de 700 empresas y 9.000 empleos directos, con un impacto económico superior a los 1.200 millones de euros anuales.
Riesgos y oportunidades para el tejido empresarial
El Reglamento Europeo de IA clasifica como “sistemas de alto riesgo” las aplicaciones que pueden afectar a derechos fundamentales: desde la biometría hasta la selección de personal o la gestión del tráfico y el suministro energético.
El ‘Sandbox IA’ permitirá obtener guías técnicas y marcos de buenas prácticas para que las pymes tecnológicas y startups puedan adaptarse sin frenar la innovación. “Queremos que las empresas puedan cumplir la normativa desde la experimentación y la evidencia, no desde la sanción”, explica Aguayo.
Con este nombramiento, la Universidad de Málaga refuerza su papel en la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial y consolida su posición como referente andaluz en investigación aplicada al desarrollo digital.

