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BMS Racetech: Del garaje familiar a liderar BMW Motorsport en Europa

Con solo seis años de vida, la firma BMS Racetech factura un millón de euros y su nombre resuena con fuerza en paddocks de Francia, Inglaterra, Portugal e incluso Japón.

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Luis Fuentes, gerente de BMS Racetech

Acostumbrados a tratar en esta sección la cantidad de toneladas de frutales, litros de aceite de oliva o camiones de porcino que tal o cual empresa envía a otros países, se hace raro hablar de chasis, cilindros y carreras de motos. Luis Fuentes es hoy un ‘actor’ conocido en los padocks de media Europa. Sin embargo, este apasionado de las dos ruedas ha tenido que recuperar varias veces la trazada antes de alcanzar su sueño.

«Somos una de las dos empresas en Europa autorizadas por BMW para construir motos de competición desde cero».

Por consejo de su padre, quien le acompaña en esta entrevista, Luis es ingeniero mecánico formado en Dinamarca. “Cuando, con 15 años, me dijo que quería ser mecánico de competición, le sugerí que estudiara ingeniería”, recuerda Juan Ignacio Fuentes, testigo y cómplice del crecimiento de su hijo. Luis lleva desde los 13 años con las manos manchadas de grasa y la cabeza llena de ideas. De hecho, la historia de BMS Racetech no se entiende sin la figura inquieta de su fundador quien, al acabar la carrera, optó por una estrategia poco convencional: plantarse en los circuitos del campeonato de España con su CV en mano hasta conseguir esa oportunidad que se le calaba una y otra vez en cada box que entraba a buscar trabajo. “A Navarra me fui con el coche de mi padre porque el mío no llegaba”, recuerda riendo. La constancia dio frutos. Un equipo lo contrató primero como mecánico, luego como telemetrista e ingeniero, hasta acabar, con los años, fichado por el equipo oficial de BMW Motorsport Alemania.

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Ese vínculo con la marca bávara es hoy una de las patas clave del negocio. Luis es el único ingeniero español en la división internacional de competición de BMW y el responsable de soporte técnico en todos los campeonatos europeos. “Somos seis ingenieros para todo el mundo”, explica. Y eso se nota: en 2025, BMW lidera el Campeonato de Francia, el Campeonato de España y el británico, todos con el apoyo técnico de Fuentes.

De los circuitos al taller (y vuelta)

De la experiencia de los circuitos surgió BMS Racetech, un taller muy alejado del concepto habitual. Las instalaciones, que empezaron en el garaje de casa, hoy se sitúan en dos naves industriales que se definen como un laboratorio para motos de competición, donde se trabaja con máxima precisión sobre suspensiones, telemetría, reprogramaciones de centralita y puesta a punto personalizada.

El foco está en el rendimiento. BMW es el socio tecnológico natural, pero BMS trabaja con todas las marcas. Desde cambios de aceite hasta preparación de motos desde cero montadas en cuatro días.

«En la Copa BMW no buscamos solo competir. Buscamos que la gente disfrute, aprenda y se supere»

Lo que diferencia a BMS Racetech es su visión global. Más del 70% de su clientela es extranjera. Desde Irlanda, Polonia, Suiza o Reino Unido, pilotos amateurs y profesionales recurren a la empresa malagueña no solo para preparar sus motos, sino para almacenarlas, transportarlas y mantenerlas listas entre entrenamientos.
“Durante el invierno, en el norte de Europa es inviable rodar. Nosotros ofrecemos la posibilidad de tener aquí la moto lista. Vuelan desde sus países, ruedan tres días, y vuelven a casa. Nosotros nos encargamos de todo”, explica Luis. Este modelo logístico ha permitido que clientes internacionales conviertan a Málaga en su base operativa sin tener que mover una sola herramienta.

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Luis Fuentes junto a su padre Juan Ignacio Fuentes

Una copa que crea comunidad

Otro de los proyectos bandera de la empresa es la BMW RR Iberia Cup, campeonato monomarca que organizan desde 2022 con el apoyo oficial de BMW. La copa recorre seis circuitos entre España y Portugal y combina competición con formación y comunidad. “No es solo una carrera, es una experiencia”, asegura Luis. Pilotos aficionados conviven con profesionales, reciben coaching técnico y disfrutan de un ambiente familiar donde prima la seguridad y el compañerismo.

«Nos buscan desde toda Europa porque aquí pueden entrenar en invierno y despreocuparse de la logística».

El formato ha calado tanto que muchos participantes debutan en competición con esta copa. “Hemos democratizado el acceso a las carreras”, señala Juan Ignacio. La organización ofrece incluso motos de alquiler preparadas por BMS para quienes no tienen moto propia, y descuentos en la compra de nuevas unidades BMW.

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Motos hechas a medida con garantía oficial

Una de las joyas de la corona de BMS es su capacidad para construir motos de circuito personalizadas con garantía oficial BMW. Solo dos empresas en Europa tienen esta autorización. “Podemos sacar un chasis y un motor de fábrica y montarte una moto adaptada a tu nivel, presupuesto y estilo de pilotaje”, afirma Luis. Estas máquinas, no matriculables, se entregan listas para rodar en pista y con la tranquilidad de contar con soporte técnico de fábrica.

“Me planté en Jerez, luego en Navarra, durmiendo en el coche. Cuando me preguntaron qué hacía allí, dije: ‘estaré en todas hasta que me contratéis’.”

Los precios parten de los 33.000 euros y el montaje se realiza en apenas cuatro días, una vez decidido el paquete técnico. “No vendemos motos, creamos soluciones”, insiste Fuentes, que asesora personalmente en cada proyecto, desde suspensiones hasta escapes o mapas electrónicos.

Lo que viene

Con un presente consolidado y una marca que gana peso en Europa, el futuro de BMS Racetech se expande. Este año han ganado el Campeonato de Francia a falta de varias carreras, una gesta sin precedentes. También barajan lanzar una segunda copa monomarca, de la mano de BMW. Mientras tanto, Luis seguirá liderando su empresa y volando entre Francia, Inglaterra, España y Japón, donde es jefe de equipo del Campeonato Mundial de Resistencia. Como dice su padre: “Luis es ingeniero, mecánico y piloto. Pero, sobre todo, es un apasionado de lo que hace. Y eso no se aprende en la universidad”.

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