Las algas invasoras se recogen, casi siempre, cuando ya están en la arena. Una empresa con base en Málaga propone hacerlo en el mar.
Nautilus Dragados Marítimos, firma especializada en recuperación de fondos acuáticos y protección costera con base operativa en el Puerto de Málaga, ha presentado oficialmente su actividad con una cartera de solicitudes y proyectos internacionales que, según la propia compañía, ya supera su capacidad operativa tras apenas dos años de implantación en España.
La empresa trabaja en tres frentes: la proliferación de algas asiáticas invasoras, la colmatación de ríos y embalses y la regeneración de fondos y zonas costeras. A ello suma el dragado medioambiental de puertos y el tratamiento de sus sedimentos.
Una draga de 1.000 m³ por hora
El núcleo de su propuesta es la maquinaria. Nautilus dispone de dragadoras anfibias de grandes dimensiones, desarrolladas junto a su fabricante, y presenta una de ellas como la mayor del mundo en su categoría tecnológica. Este equipo alcanza capacidades de bobeo de hasta 1.000 metros cúbicos por hora y puede transportar hidráulicamente materiales a distancias de hasta 11 kilómetros, en función de las condiciones de operación.
El transporte por tubería permite trasladar los sedimentos desde la zona de intervención hasta el punto de tratamiento sin recurrir a camiones ni excavaciones. La empresa sostiene que este planteamiento puede reducir el tráfico terrestre y determinados impactos ambientales, aunque matiza que dependerá de cada proyecto.

Algas interceptadas antes de la playa
La innovación que más destaca la firma es un sistema de interceptación y recogida de algas asiáticas invasoras que actúa en el medio marino. Combinado con sus dragas, está concebido para retirar las acumulaciones antes de que alcancen la costa, en lugar de limpiarlas en la orilla.
Nautilus asegura que el sistema cuenta con protección mediante patente internacional y que no conoce alternativas directamente equivalentes. Sus destinatarios son municipios costeros, administraciones públicas y operadores turísticos.
En ríos y embalses, la compañía ofrece extracción selectiva de lodos para recuperar capacidad útil de almacenamiento, un servicio dirigido a confederaciones hidrográficas y gestores de infraestructuras hidráulicas. “No se trata de dragar más, sino de intervenir mejor, recuperar los ecosistemas y proteger los recursos naturales”, resumen sus responsables.

25 años en el norte de Europa
Aunque su implantación en España es reciente, el proyecto se apoya en más de 25 años de experiencia de sus responsables en el norte de Europa. La compañía explica que eligió Málaga por su acceso al Mediterráneo, su proximidad al Atlántico y su conexión con los mercados europeos y del norte de África. “La respuesta del mercado está superando nuestras previsiones”, señala Francisco Manen, consejero delegado (CEO) de la empresa. “Esto nos obliga a estudiar nuevas fórmulas de crecimiento, ampliar nuestros medios y establecer alianzas que nos permitan responder a esa demanda”, añade.
La firma ha recibido además el Premio PROA 2026 de Economía Azul.
La compañía prevé reforzar su presencia en España y ampliar de forma progresiva su capacidad operativa en los próximos años, una expansión que pasa por nuevos medios o alianzas aún sin concretar. Manen subraya el componente territorial: “Andalucía tiene un enorme potencial para convertirse en un referente internacional de la Economía Azul”.

