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La Aloreña de Málaga deja atrás la sequía con una producción prevista de tres millones de kilos

La nueva cosecha vuelve a movilizar a agricultores e industrias del Valle del Guadalhorce, donde la recogida de la Aloreña mantiene un proceso singular.

Arranca la temporada de recolección de la Aloreña de Málaga.

La campaña 2026/2027 de la DOP Aceituna Aloreña de Málaga comenzó este jueves en Alhaurín el Grande con previsiones de una cosecha media, buen calibre y buena calidad. El fruto presenta además una escasa incidencia de picaduras, uno de los indicadores favorables en este inicio de la recogida.

El inicio oficial ha tenido lugar en las instalaciones de Aceitunas y Encurtidos Bravo, donde ya ha comenzado la recepción del producto. La jornada también ha incluido una visita a un olivar para conocer sobre el terreno el estado de la cosecha y asistir al proceso de recogida.

Bravo, una de las empresas agrarias que apuesta por la Aloreña de Málaga.

La Aceituna Aloreña de Málaga mantiene un sistema de recolección especialmente ligado al trabajo manual. El denominado “ordeño” obliga a recoger el fruto a mano y depositarlo cuidadosamente para evitar daños. La orografía de las zonas productoras dificulta la mecanización, lo que eleva los costes de recolección frente a otras variedades de aceituna.

La calidad marca el proceso productivo

Una vez recogidas, las aceitunas amparadas por la Denominación de Origen Protegida (DOP) son trasladadas a las plantas de aderezo en cajas aireadas. Allí se clasifican según su tamaño y las categorías extra y primera son las destinadas al aliñado y envasado para su certificación.

El Consejo Regulador supervisa el proceso desde el cultivo hasta el envasado y las unidades certificadas reciben una precinta que acredita el cumplimiento de los estándares establecidos por la DOP.

Arranca la campaña de la aceituna aloreña de Málaga.

Qué esperar de la campaña

Las primeras previsiones dibujan una campaña favorable desde el punto de vista de la calidad de la Aceituna Aloreña de Málaga, aunque la nota del Consejo Regulador no ofrece por ahora una estimación de producción en toneladas. El desarrollo de la cosecha permitirá conocer si el buen estado inicial del fruto se traduce finalmente en un volumen suficiente para las industrias acogidas a la DOP.

En el plano económico, el principal condicionante seguirá siendo el coste de una recogida necesariamente intensiva en mano de obra. Esta particularidad encarece la producción, pero también forma parte del proceso que permite preservar la calidad de una de las principales referencias agroalimentarias del Valle del Guadalhorce y la provincia de Málaga.

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