Comprar una vivienda en Málaga para ponerla en alquiler es, hoy, una de las inversiones inmobiliarias menos rentables de España. Así lo confirma el último informe de pisos.com sobre rentabilidad del alquiler, que sitúa a la capital malagueña en el puesto 46 de 52 provincias, con un rédito bruto anual del 4,69%.
La cifra deja a Málaga en la parte baja de la tabla, junto a ciudades como A Coruña (4,64%), Pamplona (4,60%) o Cádiz (4,59%), y muy lejos de la rentabilidad media nacional, que en julio se situó en el 8,02%, un 0,53 puntos más que un año antes.
La razón principal no es la escasa demanda de alquiler -que en Málaga es notablemente alta-, sino el elevado precio de compra de la vivienda, que reduce el retorno relativo de la inversión pese a las rentas mensuales, también en máximos.
Contrastes dentro de Andalucía
El dato malagueño resulta aún más llamativo si se compara con el resto de capitales andaluzas. Sevilla es la segunda capital más rentable de toda España, con un 7,70%, solo por detrás de Tarragona (7,98%). Le siguen Jaén (7,37%), Almería (7,00%) y Córdoba (6,97%), todas ellas muy por encima del rendimiento malagueño.
Así, mientras buena parte de Andalucía se cuela entre las diez provincias más rentables de España para invertir en alquiler, Málaga hace justo el camino contrario y aparece entre las diez menos rentables del país, un contraste que refleja hasta qué punto el precio de compra ha subido en la Costa del Sol por encima de lo que crecen las rentas.
El ranking nacional: de Tarragona a Donostia
A nivel nacional, las rentabilidades más altas se registraron en Tarragona (7,98%), Sevilla (7,70%), Huesca (7,40%), Jaén (7,37%) y Castellón de la Plana (7,13%), seguidas de Murcia, Segovia, Almería, Córdoba y Ávila, todas por encima del 6,9%.
En el extremo opuesto, la rentabilidad más baja del país se registró en Donostia-San Sebastián (3,86%), seguida de Girona (4,39%), Palma (4,41%), Cádiz (4,59%) y Pamplona (4,60%). Málaga, con su 4,69%, completa ese grupo de capitales donde el retorno del alquiler resulta más ajustado, justo por delante de Salamanca, Logroño y Bilbao.
La realidad tras las cifras
Ferran Font, director de Estudios de pisos.com, explica que «las diferencias de rentabilidad entre capitales reflejan las distintas dinámicas de los mercados locales». Según Font, «mientras ciudades como Tarragona, Sevilla o Huesca combinan precios de compra más contenidos con una demanda de alquiler capaz de sostener las rentas, en mercados como Donostia, Girona o Palma el mayor coste de acceso a la vivienda reduce el retorno de la inversión».
El experto resume la clave del asunto: «el equilibrio entre precio de compra y alquiler es el que acaba determinando la rentabilidad que ofrece cada capital». Un equilibrio que en Málaga se ha ido inclinando cada vez más hacia el lado de la compra, encareciendo el acceso al activo y ajustando el margen para el inversor.
Font añade además una lectura de fondo sobre el conjunto del mercado: «el alquiler se encuentra sometido a una presión estructural que difícilmente va a desaparecer a corto plazo, con una demanda creciente y una oferta que sigue sin ser suficiente». Una tensión que, subraya, «acorta los tiempos de decisión y endurece las condiciones de acceso» para los inquilinos, con independencia de la rentabilidad que obtenga el propietario.

