La Feria de Agosto vuelve a dejar un balance sólido para la planta hotelera de Málaga capital. La Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (Aehcos) prevé cerrar la edición de 2026, celebrada entre el 14 y el 23 de agosto, con una ocupación media del 93,57%.
El dato mantiene prácticamente los niveles del año anterior. En 2025, cuando la Feria se prolongó durante diez noches, la ocupación alcanzó el 93,62%. La comparación resulta especialmente significativa porque este año el calendario festivo ha contado con una noche menos, lo que permite mantener una elevada intensidad de demanda durante un periodo más corto.
Además, el comportamiento final ha superado las expectativas que manejaba inicialmente la patronal hotelera. El 11 de agosto, tres días antes del comienzo de las fiestas, Aehcos situaba la previsión de cierre por debajo del 90%, en concreto en el 88,4%. La evolución de las reservas elevó posteriormente las estimaciones hasta el nivel finalmente previsto.
El momento de mayor presión sobre la oferta hotelera se produjo durante el primer fin de semana. Entre el 14 y el 16 de agosto, coincidiendo con la Noche de los Fuegos y el inicio de las fiestas, los hoteles alcanzaron una ocupación del 96,08%. En 2025, este mismo periodo registró un 96,70%, aunque entonces comprendió tres noches.
La recta final de la Feria también presenta una evolución favorable. Aehcos estima una ocupación del 93,93% entre el 21 y el 23 de agosto, frente al 90,40% contabilizado durante las tres últimas noches de la edición anterior. La diferencia supone un incremento de 3,53 puntos porcentuales.
El turista internacional gana peso
Uno de los elementos más relevantes desde el punto de vista económico es la composición de la demanda. Los visitantes procedentes de mercados internacionales representan el 60,35% de los clientes alojados durante la Feria, frente al 39,65% correspondiente al mercado nacional.
Esta estructura refuerza el papel de Málaga como destino urbano y cultural también durante el verano y reduce la dependencia exclusiva de la demanda doméstica. La capacidad de atraer visitantes internacionales durante grandes acontecimientos contribuye, además, a sostener la actividad de hoteles y otros servicios vinculados al turismo.
Desde Aehcos subrayan que los resultados deben interpretarse dentro del comportamiento general de la temporada y advierten de un factor cada vez más determinante: las reservas de última hora.
“La evolución de la demanda durante este verano está demostrando que el comportamiento de última hora tiene cada vez más peso”, señala la patronal, que considera que las diferencias de ocupación entre los distintos momentos de la
Feria evidencian esta tendencia.
Para un analista de mercado consultado, el dato confirma “la capacidad de los grandes eventos para actuar como aceleradores de demanda turística, aunque la creciente importancia de las reservas de última hora obliga al sector a gestionar con mayor precisión precios, inventario y previsiones”.
El balance refuerza así el impacto económico de la Feria sobre la actividad turística de la capital. Aehcos considera que el evento vuelve a demostrar la capacidad de Málaga para mantener su atractivo como destino urbano y cultural durante los meses de verano y para generar actividad económica asociada a sus grandes acontecimientos.

