Las reservas de casas rurales en el interior de la provincia de Málaga afrontan un verano especialmente positivo. Según las previsiones de Ruralidays, la llegada de turistas nacionales a este tipo de alojamientos crecerá un 36% entre junio y septiembre, impulsada en gran medida por la incertidumbre internacional derivada de la crisis en el Golfo Pérsico y el encarecimiento generalizado de los costes de viaje.
La plataforma especializada en turismo rural señala que muchos viajeros españoles están optando por destinos más cercanos y accesibles para sus vacaciones estivales. Esta tendencia está beneficiando especialmente a las zonas de interior de Málaga, que ofrecen una alternativa tranquila y bien conectada con la Costa del Sol.
Félix Zea, cofundador de Ruralidays, explica que el cambio de comportamiento comenzó a percibirse durante la pasada primavera. «Muchos españoles están pensando quedarse este verano cerca de casa por la situación internacional», señala el responsable de la compañía.

Crecen los mercados internacionales emergentes
La demanda internacional también mantiene una evolución positiva, aunque con diferencias entre mercados tradicionales y emergentes. Los mayores incrementos se registran en países que están descubriendo Andalucía como destino de turismo rural.
Portugal lidera el crecimiento con un aumento del 204% en las reservas, seguido por Austria (195%), Finlandia (100%), Suecia (62%), República Checa (60%), Suiza (44%), Noruega (44%), Canadá (42%), Irlanda (24%) y Estados Unidos (14%).
Entre los mercados tradicionales, también crecen las reservas procedentes de Países Bajos (17%), Alemania (16%) y Reino Unido (4%). En cambio, Francia y Bélgica registran descensos del 12% y el 7%, respectivamente.
Piscina y espacios exteriores, los más demandados
Las viviendas rurales más solicitadas para este verano son aquellas que cuentan con piscina, amplias zonas exteriores y equipamientos de ocio. Además, los viajeros continúan priorizando alojamientos ubicados en municipios del interior bien comunicados con la costa, lo que permite combinar tranquilidad y acceso a los principales atractivos turísticos de la provincia.
Según Ruralidays, el aumento de reservas comenzó a apreciarse con claridad en marzo y continuó durante abril y mayo, aunque de forma más moderada debido a la incertidumbre existente en algunos mercados internacionales sobre la evolución del transporte aéreo durante los próximos meses.
La evolución de las reservas confirma el atractivo creciente del turismo rural malagueño, que sigue ganando peso dentro de la oferta turística de la provincia gracias a la búsqueda de experiencias más cercanas, espacios abiertos y alojamientos con mayor privacidad.

