El turismo rural gana peso en la provincia de Málaga de cara al próximo puente de mayo. Las previsiones apuntan a una ocupación superior al 83% en las casas rurales, el nivel más alto de Andalucía en estas fechas, según los datos de la plataforma especializada Ruralidays.
Este incremento responde a varios factores. La coincidencia del festivo del 1 de mayo en viernes, el buen tiempo previsto y el calendario de vacaciones escolares en algunos países europeos están impulsando las reservas, con cifras que superan las del año pasado.
Municipios con mayor demanda
Torrox, Nerja, Frigiliana, Cómpeta y Antequera concentran gran parte de la demanda para estos días. Se trata de destinos que combinan entorno natural con proximidad al litoral, lo que amplía su atractivo para el visitante.
Las viviendas con piscina figuran entre las opciones más solicitadas, en línea con la estacionalidad y el perfil del viajero que busca ocio y descanso en espacios privados.

Andalucía roza el 80% de ocupación
La media regional se sitúa en el 79%, con Málaga liderando el ranking. Le siguen Córdoba (73%), Cádiz (71%) y Granada (70%). Sevilla y Jaén alcanzan el 69%, mientras que Huelva y Almería registran los niveles más bajos, con un 63% y un 52%, respectivamente.
Perfil del visitante y precios
El mercado internacional vuelve a marcar la pauta. Los turistas holandeses representan el 36% de las reservas, impulsados por su calendario vacacional. Les siguen los españoles (23%), británicos (13%), alemanes (12%) y franceses (7%).
El tamaño medio de los grupos se sitúa entre cinco y seis personas por alojamiento. El precio medio alcanza los 34,5 euros por persona, lo que supone un incremento del 6% respecto al año anterior.
Perspectivas para mayo
Las previsiones apuntan a una tendencia al alza durante todo el mes, con un crecimiento superior al 15% en comparación con 2025. Entre los factores que explican esta evolución figura el contexto internacional, que está desviando parte de la demanda turística hacia destinos considerados más seguros como Andalucía.
El turismo rural continúa así reforzando su papel dentro de la oferta turística malagueña, con una demanda cada vez más diversificada y desestacionalizada.

