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Los economistas advierten de que la vivienda y el transporte amenazan el crecimiento de Málaga

El barómetro del Colegio de Economistas, presentado en su edición número 50 en el Ayuntamiento, confirma el dinamismo de la economía provincial mientras advierte de retos estructurales que podrían condicionar su evolución.

De izquierda a derecha: Francisco de la Torre, alcalde de Málaga; Antonio Pedraza, vicedecano del Colegio de Economistas; Manuel Méndez, decano; y Javier Font, director del Servicio de Estudios Económicos.

La provincia de Málaga continúa liderando el crecimiento económico en Andalucía y se mantiene como uno de los territorios más dinámicos de España. Sin embargo, ese impulso convive con nuevos desafíos que podrían condicionar su evolución en los próximos años. Esa es la principal conclusión del Barómetro Económico de la Provincia de Málaga, que ha alcanzado su edición número 50 y que fue presentado en el Ayuntamiento de Málaga.

El acto contó con la presencia del alcalde, Francisco de la Torre, junto al decano del Colegio de Economistas, Manuel Méndez; el vicedecano Antonio Pedraza y el director del Servicio de Estudios Económicos, Javier Font, responsables de explicar los principales datos del barómetro.

Durante la presentación se destacó el valor de este barómetro como una herramienta de seguimiento de la economía provincial basada en datos objetivos. En palabras de sus responsables, el informe ha permitido observar durante años la transformación económica de Málaga, desde los momentos de crisis hasta la actual etapa de crecimiento. “El mundo está lleno de opiniones, pero los economistas aportamos datos”.

Los economistas coincidieron en que Málaga atraviesa un momento de economía madura y fuerte, aunque recordaron que el contexto internacional es cada vez más incierto y que existen “nubarrones en el horizonte, como el colapso energético ” que conviene vigilar.

«Será una pena el día que una empresa no se pueda asentar en Málaga por falta de electricidad», afirma Javier Font.

Presentación del Barómetro Económico número 50 de la provincia de Málaga en el Salón de los Espejos del Ayuntamiento.

Una economía que sigue creciendo por encima de su entorno

El barómetro confirma que Málaga mantiene un crecimiento económico superior al de Andalucía, España e incluso al de la zona euro. La provincia ha registrado tasas de crecimiento del PIB muy elevadas en los últimos años: un 8,5% en 2022, un 3,6% en 2023 y un 4,4% en 2024. Para 2025 se prevé un crecimiento cercano al 3,7%, mientras que para 2026 se espera una moderación hasta el 2,5%.

Este comportamiento sitúa a la provincia como uno de los principales motores económicos del sur de Europa.

Uno de los factores clave de este dinamismo sigue siendo el turismo. Málaga se mantiene como motor turístico de Andalucía, aportando cerca de un tercio de los viajeros de la comunidad autónoma y alrededor del 5% del total nacional, una cuota muy elevada para una sola provincia.

El informe destaca especialmente el crecimiento del turismo internacional, que se ha convertido en el principal impulsor del sector.

También el mercado laboral refleja esta evolución positiva. El empleo continúa creciendo y el paro se reduce, aunque la tasa de desempleo todavía se mantiene por encima de la media nacional.

Indicador Situación actual
Crecimiento del PIB Málaga 2025 3,7 %
Previsión de crecimiento 2026 2,5 %
Peso turístico de Málaga en Andalucía cerca del 30 %
Cuota del turismo malagueño en España alrededor del 5 %

Los retos que preocupan a los economistas

Pese a los buenos datos, los responsables del informe advirtieron de varios problemas que podrían frenar el desarrollo económico si no se abordan a tiempo.

Uno de los principales es la falta de infraestructuras, especialmente en transporte. Durante la presentación se señaló que la ausencia de Presupuestos Generales del Estado dificulta la planificación de inversiones necesarias para mejorar la movilidad y el funcionamiento de la economía.

Otro desafío importante es el acceso a la vivienda, cuyo precio ha aumentado de forma muy notable en los últimos años. Los economistas advirtieron de que esta situación puede generar frustración entre los jóvenes y convertirse en un freno para atraer talento y nuevas empresas.

También preocupa la situación de la energía y el agua. La red eléctrica presenta ya limitaciones en algunos puntos y la planificación de infraestructuras hidráulicas sigue siendo una cuestión clave en una provincia marcada por los ciclos de sequía.

Por último, el barómetro advierte de la influencia del contexto internacional. Factores como los conflictos geopolíticos o el encarecimiento del petróleo podrían provocar inflación y afectar a sectores estratégicos como el transporte o el turismo.

Aun así, el diagnóstico general del informe es moderadamente optimista. Málaga encara estos retos desde una posición de fortaleza económica y con un tejido empresarial dinámico. El desafío ahora será consolidar ese crecimiento y resolver los problemas estructurales que acompañan al éxito económico de la provincia.

«Tenemos motivos para no ser demasiado pesimistas», sentencia Antonio Pedraza, vicedecano del colegio de economistas de Málaga.

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