Aena ha aprobado el nuevo Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA) para el periodo 2027-2031, que recoge un ciclo inversor de 12.888 millones en el conjunto de la red española. Entre las actuaciones previstas figura la ampliación del aeropuerto de Málaga, con una inversión estimada de 1.500 millones de euros.
La intervención responde a la necesidad de adaptar las infraestructuras a la demanda futura, en un contexto en el que varias instalaciones se aproximan a su límite de capacidad técnica. Las obras deberán desarrollarse manteniendo la actividad ordinaria del aeropuerto.

Una terminal que pasará de 80.000 a 140.000 metros cuadrados
El proyecto casi duplicará la superficie del área terminal, que pasará de 80.000 a 140.000 metros cuadrados. La actuación contempla la construcción de un nuevo dique para tráfico no Schengen con control de fronteras centralizado, el aumento de posiciones de contacto para aeronaves y la ampliación de los espacios destinados a controles de seguridad.
Entre los incrementos previstos, el área de filtros de seguridad crecerá un 112%, el control de pasaportes de salidas un 515%, la zona de espera y embarque no Schengen un 381% y la de vuelos Schengen un 126%.
También se ampliará un 41% la superficie comercial de la terminal y un 43% los espacios destinados a salas VIP. El rediseño del sistema de tratamiento de equipajes permitirá optimizar la operativa de handling.
Actuaciones en campo de vuelo y exteriores
En el campo de vuelo se construirán nuevas calles de rodaje para mejorar la circulación de aeronaves entre pistas y plataforma. En el exterior, el plan incluye mejoras en la urbanización, los accesos y la capacidad de los aparcamientos.
La ampliación constituye la intervención más relevante en el aeropuerto desde la inauguración de la T3. Aena ya ha destinado cerca de 90 millones de euros a trabajos preparatorios vinculados al desarrollo del proyecto.

Subida media de 0,43 euros por pasajero
El DORA 2027-2031 incorpora, junto al programa inversor, un incremento medio anual de 0,43 euros por pasajero en el conjunto de la red. La compañía sostiene que las tarifas seguirán situándose entre las más competitivas de Europa.
El documento será remitido a la Dirección General de Aviación Civil y a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia antes de su aprobación definitiva por el Consejo de Ministros, prevista como máximo para septiembre.


