La Fundación Ly Company Agua&Vida, brazo social de la multinacional malagueña Ly Company Group – Aqualy, ha anunciado la puesta en marcha de un Centro Deportivo y Formativo Inclusivo en el municipio de Guayacanes (República Dominicana), con una inversión cercana al millón de euros. Esta iniciativa busca atender, en una primera fase, a 200 menores de entre 3 y 5 años, pertenecientes a familias en situación de vulnerabilidad, muchos de ellos con necesidades educativas especiales (NEE).
El proyecto ha sido desarrollado en colaboración con Academia 675, impulsada por los exjugadores de baloncesto Berni Rodríguez y José Manuel Calderón, quienes liderarán el componente de formación deportiva adaptada y promoción de hábitos de vida saludable entre la infancia.
Enfoque integral: salud, educación, nutrición y deporte
El centro de 6.000 metros cuadrados se ubicará a 40 km de Santo Domingo, en San Pedro de Macorís, y ofrecerá atención diaria a los menores, combinando educación no formal, seguimiento médico, alimentación básica y actividades deportivas adaptadas a la diversidad funcional.
Además de atender a los menores, el complejo se abrirá por las tardes como Centro Capacitador para familias, con el objetivo de ofrecer formación técnica, fomentar el empleo y generar impacto económico local.
“No es un centro educativo convencional. Es un espacio integral de desarrollo infantil, familiar y comunitario, centrado en el bienestar físico, emocional y social”, destaca Ana Ramón, directora de la Fundación Ly Company Agua&Vida.
Aportación directa al deporte inclusivo: 120.000 €
Como parte del compromiso con la inclusión, la Fundación ha destinado 120.000 euros al patrocinio principal del Centro Deportivo Inclusivo ‘El Oasis by Fundación Unicaja’, en Málaga, del que este nuevo proyecto toma inspiración. Esta dotación permitirá dotar al centro dominicano de equipamiento deportivo, ropa técnica, material didáctico y formación para entrenadores y cuidadores.
El presidente de la Fundación y CEO de Ly Company Group, Curro Rodríguez, ha explicado que la empresa dona el 30% de sus beneficios anuales a proyectos sociales, de los cuales un 80% se destina a cooperación internacional y el 20% a iniciativas locales en Málaga.
Además, el grupo asume íntegramente los gastos operativos de la Fundación, lo que permite que el 100% de las donaciones externas llegue directamente a los beneficiarios finales, sin costes de gestión.
“Para nosotros, este centro representa una responsabilidad ética y una forma de devolver a la sociedad lo que recibimos en nuestros inicios”, subraya Rodríguez.
Próximos pasos: sostenibilidad y replicabilidad del modelo
El centro de Guayacanes es el primer paso de un plan de expansión internacional que contempla convertir estas infraestructuras en espacios de referencia para la infancia vulnerable, con futuras ampliaciones hacia orfanatos y redes educativas rurales.
En paralelo, la Fundación mantiene activos sus programas locales en Málaga, incluyendo la campaña de familias de acogida para menores tutelados, en colaboración con la Junta de Andalucía.


