Metro de Málaga, concesionaria de la Junta de Andalucía, ha culminado la tercera y última fase de su planta fotovoltaica, situada en el entorno de talleres y cocheras. Con esta ampliación, el suburbano malagueño ha conseguido cubrir el 27% de su consumo energético con energía solar, consolidando su compromiso con la eficiencia energética y la reducción de emisiones.
Un proyecto estratégico para la sostenibilidad
La consejera de Fomento, Articulación del Territorio y Vivienda, Rocío Díaz, destacó durante la inauguración que esta actuación ha supuesto «un salto significativo en la apuesta del Metro por la eficiencia energética». La inversión global del proyecto asciende a 1,9 millones de euros, distribuidos en tres fases iniciadas en 2022.
La nueva instalación fotovoltaica ha permitido duplicar la capacidad de generación energética con la incorporación de 1.900 paneles solares situados en el área de Los Asperones. La obra, que requirió un estudio de viabilidad debido a la compleja orografía del terreno, ha convertido al Metro de Málaga en un referente en el uso de energías renovables en infraestructuras de transporte público.
Impacto en el consumo y la eficiencia energética
Gracias a la puesta en marcha de esta tercera fase, la planta fotovoltaica del metro malagueño cuenta con 3.719 paneles solares instalados, alcanzando una potencia total de 2.068,7 kilovatios pico (Kwp). Esta infraestructura permite una producción anual de 3.116 megavatios hora (Mwh), equivalente al 27% del consumo energético del sistema de transporte.
Este mayor nivel de autosuficiencia energética se traduce en una menor dependencia de la red eléctrica convencional. La expansión del metro al centro histórico y la incorporación de cuatro nuevos trenes en septiembre de 2023 supusieron un aumento del consumo eléctrico. Sin embargo, el porcentaje de consumo por viajero y por kilómetro recorrido ha disminuido gracias al incremento del autoconsumo y otras estrategias de eficiencia energética.
Hacia la autosuficiencia energética
Según los cálculos realizados, en las horas centrales del día, cuando la producción solar alcanza su punto máximo, el Metro de Málaga podrá operar con una demanda eléctrica nula, siendo completamente autosuficiente. Desde 2018, el suburbano ha certificado que el 100% de su energía eléctrica proviene de fuentes renovables, evitando así la emisión indirecta de gases de efecto invernadero.
Además, en 2019, Metro de Málaga se adhirió al compromiso de neutralidad en carbono, mediante la compensación de sus emisiones de CO2 en el marco del Programa de la UE para la Compensación de Huella de Carbono.
Compromiso con la movilidad sostenible
Durante la presentación de la planta fotovoltaica, Rocío Díaz estuvo acompañada por el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, así como por otras autoridades locales y representantes del Metro de Málaga. Todos coincidieron en la importancia de esta iniciativa como parte del plan de sostenibilidad de la ciudad.
El proyecto refuerza el papel del Metro de Málaga como modelo de movilidad sostenible, alineado con los objetivos de reducción de la huella de carbono y la promoción del uso de energías limpias en el transporte público. Con esta nueva infraestructura, el metro no solo mejora su eficiencia operativa, sino que también se posiciona como un referente en la lucha contra el cambio climático.

