La Confederación de Empresarios de Málaga (CEM) ha presentado este martes su Informe Socioeconómico de la provincia 2023-2024, que incluye un análisis detallado del contexto y evolución de los principales sectores de la economía en Málaga junto con propuestas para mejorar la competitividad empresarial.
Durante la presentación del estudio han intervenido Javier González de Lara, presidente de la CEM y de la CEA; Juan Manuel Rosillo, vicepresidente de la CEM, y Natalia Sánchez, vicepresidenta ejecutiva y secretaria general de la CEM. Esta última ha destacado que 2023 «fue un ejercicio positivo, marcado por el ritmo de creación de empresas y autónomos, el buen comportamiento del empleo y cifras récord en turismo y exportaciones».
A pesar de un crecimiento del 3,6% en 2023, se espera un crecimiento más moderado del 2,8% para 2024, superando las tasas de crecimiento regional (2,4%), nacional (2,5%) y europeo (0,5%).
El crecimiento, por sectores
El informe ofrece una visión dinámica y actualizada del panorama financiero y de la economía en Málaga, con el objetivo de contextualizar la situación actual y su conexión con los ámbitos regional, nacional, europeo y global. Especial atención se ha prestado a los indicadores que miden la salud del tejido empresarial, como el ritmo de creación de empresas, autónomos y el empleo.
La CEM también ha analizado las infraestructuras de Málaga en un 2023 marcado por la limitada inversión pública, especialmente en sectores hídricos y ferroviarios. Así, ha concluido por ejemplo que el sector agrícola ha sufrido negativamente debido a la sequía, el aumento de costes energéticos y de materias primas, y la subida del SMI.
En contraste, el sector de la construcción muestra signos de recuperación, aunque enfrenta un mercado inmobiliario con alta demanda, escasa oferta y elevados precios, con falta de suelo y construcción de viviendas de protección oficial (VPO). El comercio también ha experimentado un notable crecimiento, especialmente en el comercio minorista, con un impacto positivo en el empleo y el comercio exterior.
Por su parte, el turismo ha alcanzado cifras históricas en 2023, con signos de desestacionalización y diversificación, registrando récords en número de viajeros, pernoctaciones y gasto medio, así como un tráfico aéreo en el Aeropuerto de Málaga, que superó los 22 millones de pasajeros.
El sector tecnológico continúa creciendo de manera imparable, influyendo significativamente en el empleo y evidenciando la necesidad de más suelo productivo y oficinas en la provincia, especialmente en la capital.
En cuanto al capítulo sobre empleo y creación de empresas, Málaga se ha consolidado en 2023 como la tercera provincia española en creación de empresas y autónomos, contribuyendo a la generación de actividad económica y empleo. Este crecimiento ha permitido reducir el desempleo y alcanzar niveles de empleo anteriores a la última crisis financiera, con récords absolutos en el primer semestre de 2024.
Propuestas para la competitividad empresarial
El presidente de la CEM, Javier González de Lara, ha subrayado la necesidad de mejorar la competitividad empresarial como un desafío esencial para el crecimiento económico y el desarrollo social. Propone la reestructuración del gasto público para una mayor eficiencia, la creación de un sistema tributario claro y estable, y la disminución de la presión fiscal.
González de Lara también ha enfatizado la importancia de aumentar el tamaño de las empresas, apoyando a las pymes y fomentando la inversión productiva. Además, destaca la gestión eficiente de los recursos energéticos, el avance en la economía digital y la inversión en I+D+i, así como la internacionalización de las empresas malagueñas.
En cuanto a las infraestructuras, el presidente de la CEM ha mencionado la necesidad de conservar y desarrollar nuevas instalaciones para impulsar proyectos estratégicos, como la mejora de las infraestructuras hidráulicas y de conectividad, incluyendo el Tren Litoral, y la adaptación de la red eléctrica para el funcionamiento del Puerto Seco de Antequera.
Finalmente, González de Lara ha hecho hincapié en la importancia de la educación, la formación y el diálogo social, abogando por una negociación colectiva que permita abordar reformas de manera flexible y consensuada, mejorando así la seguridad jurídica y la transparencia en el ámbito empresarial.


