Genengine, motor de búsqueda genético

La startup, acelerada en el centro de la Farola de la Tabacalera, desarrolla software para asesorar a los médicos en el diagnóstico genético de una enfermedad.

Ana Medina, CEO, junto a parte del equipo de Genengine.
Ana Medina, CEO, junto a parte del equipo de Genengine.

El centro de emprendimiento de la Farola, impulsado por Telefónica y la Junta, alberga grandes promesas de negocio en el campo de la innovación. En esta edición, hemos hablado con Ana Medina, CEO de Genengine, una empresa puntera en la bioinformática genética. “Hacemos soluciones de apoyo a la decisión genética clínica”, comenta Medina. “Ayudamos a los médicos a poner en práctica los conocimientos de genética en la atención sanitaria”.

Su proyecto consiste en desarrollar software que permite consultar, integrar y procesar en tiempo real los datos de múltiples bancos de investigación. “Facilitamos que el médico con una interfaz sencilla sepa el diagnóstico que tiene que hacer y ayude a realizar un análisis preciso y un tratamiento personalizado”.

Su primera aplicación fue una herramienta capaz de ayudar en el tratamiento de enfermedades raras. “El diagnóstico estándar tarda un tiempo medio de cinco años en detectar el tipo de enfermedad concreto”. El software consiste en que el médico introduce los datos básicos y síntomas del paciente, mediante un alias para asegurar la protección de datos. El sistema ayuda al diagnóstico del especialista mediante sugerencias y un diseño del análisis genético que tiene que hacer para optimizar el proceso. “Reducimos enormemente el tiempo de diagnóstico de la enfermedad”.

A largo plazo, Genengine se plantea constituir una plataforma que asesore íntegramente en todos los aspectos vinculados a la medicina genética.

Actualmente, se encuentran en fase de comercialización del programa, que esperan en breve comenzar a distribuir en centros médicos y grupos de especialistas. “De momento, lo han probado un grupo considerable de médicos que nos están dando muy buen feedback y estamos trabajando en un piloto para probarlo en un grupo más amplio”.
El mayor potencial que tiene la herramienta es la enorme base de datos que genera. Esta se retroalimenta para mejorar progresivamente en los análisis posteriores. “Le vemos gran valor para la industria farmacéutica, porque son indicadores de los fármacos que son más necesarios”.

Equipo durante la jornada de trabajo.
Equipo durante la jornada de trabajo.

El cáncer, próximo objetivo

Su siguiente proyecto es afrontar una de las enfermedades genéticas más complejas que existen: el cáncer. “Es nuestro siguiente paso. Una empresa de Madrid se interesó en si podíamos realizar una herramienta similar en el campo de la oncología”. Hace varios meses comenzaron a trabajar en ello y, actualmente, se encuentran en fase de desarrollo del software.

Sin embargo, la primera idea de Medina no fue desarrollar una aplicación genética: “Entré en el mundo del emprendimiento gracias a otro compañero que inició un proyecto al que me uní. Con el tiempo, él se desencantó del proyecto, así que cogí el timón. Decidí refundarlo de cero con la ayuda de mi hermano”. Familiares cercanos a los Medina les comentaron la dificultad que tenían los neurólogos en elegir el diagnóstico genético apropiado y ahí tuvieron la idea del proyecto: “Nosotros hemos creado un motor de búsqueda, un explorador de conocimiento en el mundo de la genética. Nuestra apuesta es trasladar los datos de la investigación a la práctica clínica”.

Financiación asegurada

Al poco tiempo de poner en marcha el proyecto hace un año, se unió un socio que puso un primer capital semilla para desarrollar la herramienta de enfermedades raras. “Tiene mucha experiencia en el mundo de las empresas tecnológicas. Nos aporta su conocimiento en ventas y comercialización de productos tecnológicos”. Recientemente, ha entrado un segundo socio en la empresa que ha puesto otra inversión más amplia, lo que asegura el futuro de la startup.

Acelerada por la Farola

Su día a día se ve enormemente influenciado por la Farola: “La trayectoria que hemos tenido tan rápida se debe, en muy buena parte, a esta aceleradora. Con las ‘mentorizaciones’, con las ayudas en las distintas áreas de negocio, nos fueron indicando el mejor camino”. Para Genengine, su paso por el centro ha sido fundamental en su desarrollo. “Si no hubiéramos estado aquí, no creo que hubiésemos avanzado tanto ni muchísimo menos”.

Sus metas a corto plazo son seguir mejorando las herramientas. “Nuestro objetivo primordial es formar un panel de expertos que avalen nuestra herramienta”. Sus principales líneas de trabajo son comercializar el software de diagnóstico y seguir desarrollando el de oncología. “Creemos que puede tener mucha salida en el mercado”.

Al poco tiempo de poner en marcha el proyecto hace un año, se unió un socio que puso un primer capital semilla para desarrollar la herramienta.

A largo plazo, Genengine se plantea constituir una plataforma que asesore íntegramente en todos los aspectos vinculados a la medicina genética. “Desde que el médico investigue, busque y decida cuál es el mejor tratamiento hasta que el laboratorio le devuelva los resultados de una forma fácil para su interpretación”.

La innovación sigue demostrando un gran potencial en el campo empresarial malagueño. Iniciativas como Genengine avalan la apuesta por startups que desarrollen productos tecnológicos de gran envergadura en distintos sectores de la economía como el turismo, el deporte o, en este caso, la genética.