El término Fintech, que se está abriendo paso en el sector de la banca a pasos agigantados, proviene de los términos Financial and Technology, y aglutina a todas aquellas empresas cuyo modelo de negocio tiene una fuerte base tecnológica, mejorando el servicio que prestan otras entidades o aportando una gran innovación.

Gracias a las fintech podemos hacer cosas tan simples como ir a cenar con amigos y poder hacerles una transferencia inmediata, comprar acciones vía móvil o conseguir un préstamo al instante. Sin embargo, no pensemos que esto es algo tan reciente. En nuestro país, y según datos de 2018, hay más de 300 empresas dedicadas al mundo fintech, un 53% más que en 2017. Además, un 75% de estas 300 compañías españolas ya colabora con una empresa asentada, mientras que un 50% de las entidades financieras tienen acuerdos con estas nuevas organizaciones. Estas cifras colocan a España como el país con mayor número de fintech por número de habitantes.

¿Por qué surgen las fintech?

Podría decirse que el gran potencial de las fintech proviene de la crisis global de 2008. Esta recesión hizo que la reputación de los bancos cayera, haciendo que los clientes vieran en las fintech una alternativa viable. A esto hay que sumar características como la transparencia, inmediatez y sencillez para el usuario, que conforman la filosofía de estas plataformas. Por último, la combinación entre los trabajadores financieros que perdieron su puesto de trabajo durante esta época y los nuevos que han llegado con aptitudes tecnológicas han dado lugar a un escenario perfecto.
Dicho esto, les mostramos las principales verticales en las que las fintech están teniendo gran protagonismo, revolucionando el sector.

  1. Asesor financiero personalizado: menos costes, más independencia y más rentabilidad

Los bancos siempre han controlado el sector del asesoramiento financiero. Sin embargo, el surgimiento de las fintech ha hecho que queden en segundo plano. “En la pata de ahorro e inversión, la banca nunca es neutral en sus recomendaciones, ya que tiene un manifiesto conflicto de intereses a la hora de colocar sus productos de ahorro o inversión frente a la competencia”, explica Remo Domingo, director de iAsesoría, consultora especializada en estos modelos de negocio. Este problema no lo tienen las fintech orientadas a la gestión de inversiones.

Un ejemplo es Indexa Capital, gestor automatizado que ha gestionado más de 150 millones de euros de más de 6.700 clientes. La diferencia entre esta fintech y otras entidades financieras que pertenecen a grandes grupos bancarios es muy simple: independencia y alineación de intereses con el cliente. “Ofrecemos un servicio con unos costes cinco veces menores que los grandes grupos bancarios. Con ello podemos ofrecerles lo que un banco no les da: más rentabilidad (o menores pérdidas)”, añaden desde la plataforma.

2. Control automático de las finanzas personales. Cuándo quiera y dónde quiera

Disponer, en un mismo lugar y en tiempo real, de información de los movimientos de todas nuestras cuentas, tarjetas, seguros, pólizas, facturas… es posible gracias a los “agregadores financieros”. Uno de los más conocidos es Fintonic. Esta app, que es usada por más de 500.000 usuarios, apuesta por el concepto de “multientidad”, para que el usuario pueda acceder a través de su plataforma a más de 50 entidades financieras, con las que contratar préstamos y seguros en las mejores condiciones, ajustadas a su perfil y sin papeleos. Y todo sin salir de la app.

Lupina Uturriaga, CEO de Fintonic.
Lupina Uturriaga, CEO de Fintonic.

Estas Fintech permiten que cualquier persona, aunque no tenga ningún conocimiento de finanzas, controle qué ocurre con su dinero y cuál es su perfil de crédito, para que así pueda tomar las decisiones más adecuadas. Además, funcionan como una propuesta transparente e independiente de los bancos. “Ellos fabrican sus productos y acuden al mercado para venderlos. Nuestro papel es que el usuario, que tradicionalmente ha estado en una posición de desventaja por tener menos información, pueda elegir entre las alternativas que mejor se ajustan a sus expectativas”, asegura Lupina Uturriaga, CEO de Fintonic.

3. Crowdfunding y crowdlending como nuevas formas de inversión y financiación

El nacimiento de las fintech ha democratizado formas de inversión como el crowdfunding o crowdlending, permitiendo que las pymes puedan conseguir financiación directamente de inversores particulares e institucionales, sin tener que recurrir a los bancos. Pero, ¿en qué se diferencian? En el crowfunding, se invierte un dinero para conseguir un porcentaje de participación en un proyecto, o bien se ofrece un préstamo que después se recuperará. En este tipo de financiación, el riesgo es alto, ya que sólo se recupera el dinero si el proyecto tiene éxito.

En el crowdlending, este préstamo deberá devolverse en los pagos que se establezcan, siendo el riesgo mucho menor, ya que se reciben los pagos y los intereses acordados en el tiempo acordado. De hecho, esta forma de financiación ha conseguido un hito sin precedentes en España con Hard Rock Café Valencia, franquicia a cargo de Food & Moments. A través de la fintech October consiguieron canalizar un millón de euros con 2.200 inversores europeos.

Grégoire de Lestapis, CEO de October en España.
Grégoire de Lestapis, CEO de October en España.

Estas nuevas plataformas ofrecen un servicio ágil y digital, sin exigir garantías reales ni papeleos innecesarios y con una respuesta definitiva en 48 horas, cuenta Grégoire de Lestapis, CEO de October en España, a Vida Económica.

La trazabilidad para conseguir la financiación es muy sencilla. La empresa demandante tiene que superar un test de elegibilidad, añadiendo el importe que desean y el proyecto que quieren financiar. Durante las 48 horas siguientes, el equipo de October analiza la situación financiera de la empresa. Finalmente, la entidad pasa el Comité de Crédito y se publica el proyecto en la plataforma para que los inversores puedan estudiarlo y financiarlo.

4. Comparadores a golpe de “click”. El “Booking” de las finanzas

¿A quién no le gusta ahorrar en sus facturas? Esta es una de las premisas de los comparadores financieros, que se encargan de acceder al portfolio de productos de un ramo (seguros, finanzas, inmobiliario…) y democratizar el acceso a esa información. Sería como Booking, pero en el ámbito de las finanzas. Además, persiguen un objetivo muy claro: ayudar a los usuarios a ahorrar tiempo y dinero en la contratación de sus seguros, tarifas de telefonía e internet, productos financieros o incluso en la compra de un vehículo.

A nivel nacional, uno de los más conocidos es Rastreator, plataforma gratuita cuya vía de ingresos se basa en acuerdos con las compañías. Este no sólo muestra las mejores ofertas del mercado financiero o seguros, sino que apuesta por otros productos más complejos, como las hipotecas. Desde esta plataforma nos explican que cuentan con asesores hipotecarios sin coste alguno para el cliente. “A través de este servicio acompañamos al cliente durante todo el proceso, con la tranquilidad de que un especialista te ayuda a encontrar la mejor opción, ahorrándote no tener que ir a un banco para consultar ofertas y condiciones”.

Equipo Rastreator
Equipo Rastreator

Otro ejemplo sería Wiquot. Esta fintech es un gestor de finanzas inteligente que busca por ti las mejores ofertas para seguros, ADSL… haciéndolo en el momento en el que lo necesitas, justo antes de renovar. “Es como un Dropbox de los contratos, pero inteligente. Lo guardas y automáticamente son revisados cuando te hace falta”, explica David Navarro, director de esta fintech.

5. Los créditos rápidos. Una forma de financiación “a medida”

Dentro del mundo de las fintech, hay empresas que han apostado por el segmento de la financiación a medida, otorgando créditos a los usuarios de forma sencilla. Una de las fintech más conocida es Creditea. Esta, que lleva tres años funcionando en España, puede conceder en menos de 15 minutos una línea de crédito de hasta 5000 euros desde cualquier dispositivo. Además, el proceso para solicitarlo es muy sencillo. Solo hace falta rellenar un formulario y el sistema analiza en tiempo real el perfil del usuario, para así ofrecer una oferta de financiación ajustada a las necesidades de cada uno.

En la actualidad, en España se aprueban un 90% de las solicitudes de créditos rápidos online. La media de edad del cliente que los solicita suele estar en los 41 años, con una franja que oscila entre los 23 y los 45 años.

6. ¿Invertir en bolsa? Fácil gracias a las fintech

Las redes sociales y la Bolsa están conectadas. Existen estudios que demuestran que las opiniones de inversores reconocidos en estas redes influyen en las cotizaciones de las acciones. De esto se dio cuenta David Conde, CEO de Senseitrade, y su equipo. Esta aplicación está dirigida principalmente al público joven que quiere iniciarse en el mundo de la bolsa. A través de ella se muestra una indicación clara de cuál es el sentimiento de mercado sobre una acción (alcista o bajista) y cuándo puede ser un buen momento para comprar o vender. A esto hay que sumarle un bróker, incorporado para operar.

Para David Conde, lo realmente diferencial de Senseitrade es su sistema de alertas inteligentes. “Hemos desarrollado un algoritmo que calcula el posible impacto en redes sociales de la publicación de un tweet o una información en internet. Así, esta información la mostramos en forma de alertas inteligentes”, añade el CEO.

Fundadores de Senseitrade.
Fundadores de Senseitrade.

7. Romper las barreras financieras en los mercados exteriores

Las barreras financieras suelen ser las grandes enemigas de las pymes cuando salen al exterior. Sin embargo, las fintech están rompiendo estos muros para que las empresas puedan traspasarlos con su negocio. Es el caso de Ebury, empresa fundada en Londres, con sede en Málaga y que cuenta con 4.000 clientes en España y 30.000 en todo el mundo.

Duarte Monteiro, Country Manager de Ebury Iberia.
Duarte Monteiro, Country Manager de Ebury Iberia.

Esta Fintech ofrece servicios financieros relacionados con los pagos y cobros internacionales, el intercambio de divisas y, en general, con la gestión del riesgo de tipo de cambio, un factor que incide de forma directa en el margen de las operaciones comerciales de las empresas que operan en comercio exterior.

“En concreto, damos soluciones en más de 140 divisas, tanto de mercados principales como emergentes. Además, damos la posibilidad a nuestros clientes de abrir cuentas en divisas en más de 30 monedas y ponemos a su disposición líneas de financiación al comercio exterior sin garantía”, explica Duarte Monteiro, Country Manager de Ebury Iberia.

Las fintech se han convertido en un aliado perfecto para aquellas empresas que quieren salir al exterior. Es el caso de Ebury, que cuenta con 4.000 clientes en España y 300.000 en todo el mundo.

8. Monederos virtuales a través del smartphone

Nuestro smartphone se ha convertido en un “monedero virtual”, capaz de realizar pagos y transacciones al instante y dejando “el efectivo” en un segundo plano. Aunque el gran gigante sigue siendo Paypal, en España han surgido fintech como Bizum que están siendo una auténtica revolución. Esta nace con el objetivo de dar respuesta a un servicio que hace tan solo un par de años no estaba bien cubierto en nuestro país, como son los pagos instantáneos entre particulares a través de móviles.

Pero, ¿cómo funciona? Se trata de un servicio integrado en la app móvil o banca electrónica de cada entidad. Sus ventajas son muy diversas: su universalidad hace que esté disponible en cualquier Smartphone. Además, no es necesario cambiar de banco, ya que es una solución que está promovida por la banca española, por lo que está interconectada con la práctica totalidad de las entidades. “A esto hay que sumarle la comodidad, ya que no es necesario conocer el número de cuenta del destinatario, sino sólo incluir su número de teléfono móvil (o seleccionar su contacto en la agenda)”, explica Fernando Rodríguez, director de Desarrollo de Negocio de Bizum.

Aplicación Bizum.
Aplicación Bizum.

Este tipo de servicios ha tenido un crecimiento imparable. Por ejemplo, Bizum ha superado los 2,8 millones de usuarios desde su nacimiento en 2017.

9. Las insurtech. Revolución digital en seguros

El sector de los seguros ha tenido que redefinir su relación con los asegurados ante la aparición de las insurtech. Estas startups, cuyas primas generadas superarán los 400.000 millones de dólares en 2023, aportan agilidad a la hora de contratar seguros. A esto hay que sumarle la transparencia y facilidad para comprender qué es lo que se está contratando, para qué sirve, qué cubre y qué no.

Pero, ¿qué aplicaciones prácticas tiene la tecnología insurtech para el sector asegurador? “Desde esta vertical desarrollamos tecnología para el sector asegurador en toda la cadena de valor: desde el momento de la captación, desarrollando herramientas de marketing atractivas para el consumidor actual; en la contratación, implementando “chatbox” de comunicación que permiten interactuar con el usuario las 24 horas del día y los 365 días del año; incluso en la gestión de siniestros, con ejemplos como la teleperitación”, apunta Ricardo Sánchez, CEO de Clicksurance, empresa de transformación digital especializada en el desarrollo de plataformas de contratación de seguros online.

Equipo Clicksurance.
Equipo Clicksurance.

10. La nueva Banca. Los Neo Banks y los Challenger Banks

Las nuevas tecnologías han propiciado la transformación de los bancos y la aparición de términos como neo banks y challenger banks, que ofrecen prestaciones similares a la banca tradicional. Pero, ¿qué diferencia hay entre ellos? Los neo banks son entidades que no disponen de licencia bancaria de crédito como la que utilizan los bancos, cajas de ahorro o cooperativas de crédito, funcionando con licencia de dinero electrónica. Por el contrario, los challenger banks sí gozan de esa licencia bancaria.

Algunos de los neo banks que operan en España son Bnext, nacido en 2016 o Monese, de origen inglés. En la vertical challenger banks destaca 2gether, caracterizado por ser un banco colaborativo.