El pasado 5 de diciembre se aprobó una reforma de la Ley de Protección de Datos que, a su vez, modifica a la Ley Electoral. “El artículo 58 bis permite a los partidos utilizar los datos para ciertas actividades políticas”, aclara Hernando Domínguez, de la consultoría especializada en protección de datos PRODAT. Estas acciones permiten a partidos, coaliciones y agrupaciones electorales realizar dos cosas: por un lado, enviar propaganda electoral de forma electrónica y, por otro, recopilar datos durante el periodo electoral.

Estas nuevas prácticas abren varias dudas que, desde Vida Económica, pretendemos aclarar: ¿Qué pueden hacer los partidos con mis datos? ¿Pueden crear perfiles ideológicos? ¿Pueden utilizar mis datos otras organizaciones? ¿Existe algún riesgo? La ley establece que la recopilación de datos y el envío de propaganda, sea electrónica o no, solo se puede realizar en periodo electoral. Lucía Caro, experta en datos de Gaona Abogados, resalta que los partidos, una vez ha terminado el periodo electoral, tienen que eliminar los datos y no pueden reutilizarlos en posteriores comicios.

Puntos clave
Internautas. 36 millones de ciudadanos están llamados a las urnas el próximo 28 de abril, de los cuáles el 85% tiene acceso a Internet y el 60% es usuario de redes sociales.
Cambio de ley. El pasado 5 de diciembre se reformó la Ley de Protección de Datos que modifica el artículo 58 bis de la Ley Electoral.
Periodo electoral. El 12 de abril comienza oficialmente el periodo electoral, donde los partidos podrán recopilar datos y enviar propaganda electoral. Tras el 28-A, toda la información almacenada deberá ser eliminada.

 

¿De dónde pueden obtener la información?

Para captar los datos, los partidos pueden utilizar “webs y fuentes de acceso público”; sin embargo, ni la ley ni la Agencia de Protección de Datos ha aclarado cuál es la naturaleza exacta de los portales. Caro apunta que se entiende que son aquellas páginas que “no están restringidas a un círculo determinado de personas”. En la práctica, abre la ventana a que las organizaciones políticas puedan extraer los datos desde la mayoría de los portales. “Es un artículo poco definido”, resalta Domínguez.

El cambio de ley abre la ventana a los partidos a publicar propaganda en Internet.
El cambio de ley abre la ventana a los partidos a publicar propaganda en Internet.

Por otra parte, la propaganda puede ser enviada sin necesidad de consentimiento previo por parte de los ciudadanos. “La ley establece que la propaganda electoral no tiene consideración de comunicación comercial, que tiene unas normas específicas muy controladas”, destaca Domínguez.

 

¿Cómo recopilan los datos y envían la propaganda?

Antes de realizar ninguna recopilación de datos, los partidos deben asumir una serie de medidas previas. Domínguez señala que los partidos deben “cifrar, seudonimizar y anonimizar los datos; nombrar a un delegado de protección de datos; implementar las medidas de seguridad informática más rigurosas posible; avisar del tipo de tratamiento de datos que se va a realizar, y consultar a la Agencia cualquier duda que se tenga”.

A la hora de enviar la propaganda, se debe anunciar que es información de carácter electoral, los datos tienen que ser recopilados de forma lícita y se debe facilitar el derecho de oposición. “Los partidos deberían colocar opciones como ‘pincha aquí para darte de baja’ o fórmulas similares en sus mensajes”, señala Domínguez.

Esta vez las elecciones también se juegan en la red.
Esta vez las elecciones también se juegan en la red.

Bajo ningún concepto se pueden utilizar herramientas de microtargeting, Big Data o Inteligencia Artificial para trazar perfiles ideológicos individuales de las personas. “No está permitido que hagan un tratamiento masivo de los datos que pueda identificar tendencias políticas de una persona e influir de esa forma en su voto”, señala Caro.

 

¿Dónde está el riesgo?

Existe el peligro en el control real de que esas prácticas irregulares no se realicen. “No está claro el límite entre los datos generales y los más sensibles”, destaca Caro. Por un lado, existe el riesgo de que las organizaciones políticas pudiesen incumplir la ley; por otro, cabe la opción de que contraten a empresas externas extranjeras que, si bien se deben amparar en la jurisdicción española al trabajar con datos de residentes de España, no realicen un seguimiento correcto. Desde Gaona, recuerdan el famoso caso de Cambridge Analytica, que movió datos de millones de usuarios. Además, la ley exime de sanciones a las Administraciones Públicas y organizaciones políticas. “Aunque se saltaran la ley, no se les impondría una sanción económica siendo apercibidos por parte de la Agencia”, apuntan desde PRODAT.

Algunos aspectos de la reforma presentan riesgos
Algunos aspectos de la reforma presentan riesgos

Por otra parte, existe la posibilidad de que se vulneren derechos fundamentales: “El Constitucional ha admitido a trámite un recurso interpuesto por el Defensor del Pueblo sobre esta reforma de la ley”, destaca Caro. No obstante, hasta que el Alto Tribunal se pronuncie, los partidos tienen vía libre para aplicar la ley.

 

¿Hay garantías?

Aunque se deben ajustar a estas normas, si un partido realiza un envío de información/propaganda a un grupo de personas con las que cuenta con su consentimiento para ser informados, como pueden ser los afiliados o simpatizantes, puede ocurrir que dicho mensaje sea reenviado por los afiliados a sus contactos. Desde ese momento, pasaría de ser una comunicación política o electoral a una comunicación doméstica, en la que las organizaciones ya no tienen ningún control directo ni ninguna obligación. Es común que los partidos, asimismo, utilicen fórmulas como “comparte con tus amigos” o “difúndelo entre tus conocidos”, lo que anima a esta práctica.

Ante esto, algunas entidades están promoviendo portales donde apuntarse para no recibir información electoral similares a las listas Robinson. “De momento no hay ninguna base de datos que, por su entidad, sea de consulta obligatoria por parte de los partidos”, destaca Domínguez. Además, desde PRODAT advierten de que existe la posibilidad de que esos catálogos sean vendidos a terceros, igual que pasó con la lista Robinson. “Riesgos de intromisión siempre habrá”, señala Domínguez.

 

¿Pueden los partidos…?
Desde PRODAT nos dan algunas claves de lo que los partidos pueden hacer:
¿Los partidos pueden enviarnos estas elecciones un mensaje a WhatsApp anunciándonos información/propaganda?
Sí, pueden, siempre que hayan obtenido nuestro teléfono de forma lícita.
Pueden llegarnos mensajes electorales al móvil.
Pueden llegarnos mensajes electorales al móvil.
¿Los partidos pueden enviarnos al correo electrónico su programa electoral?
Sí, aunque solo lo pueden hacer en periodo electoral.
¿Los partidos pueden geolocalizarnos y enviarnos información ajustada a donde vivimos?
Teóricamente, no. A través de Google o Facebook, sin embargo, sí podrían colocar anuncios circunscritos a una zona geográfica, pero sin identificar al ciudadano concreto.
¿Los partidos pueden enviarnos publicidad personalizada a través de las redes sociales?
No. En principio, está prohibido utilizar herramientas de microtargeting que permitan inferir perfiles. Sin embargo, Facebook o Google ya saca patrones de personas en función de gustos y aficiones, conque se puede dirigir la publicidad a un colectivo, aunque no se identifique.
¿Los partidos pueden conocer nuestras compras en Internet e inferir gustos o hábitos de consumo?
No, está prohibido la realización de perfiles individuales o con categorías muy específicas de información.
No pueden categorizarnos según la nueva ley.
No pueden categorizarnos según la nueva ley.
¿Los partidos pueden vender la información que capten a empresas externas?
Los datos personales, no. Los datos anónimos, como número de votantes, edad y sexo, sí.
¿Los partidos pueden saber dónde trabajo y enviarme información sobre mi sector de trabajo?
Si accedes desde los dispositivos del trabajo a información electoral, te puede llegar propaganda electrónica al trabajo.
¿Los partidos pueden colocar anuncios en páginas web invitando al voto?
Sí, de la misma forma que colocan carteles en las farolas o en marquesinas.
¿Puede llegarme información de un partido a través de mis contactos?
Sí, siempre que sea el contacto quien comparta la información, igual que te puede enviar otro tipo de contenido.
¿Los partidos pueden utilizar a sus afiliados como correa de transmisión para enviar propaganda?
No deberían alentar este uso en sus campañas y difusiones. No obstante, es frecuente que lo hagan.
¿Existe la posibilidad de apuntarse a listas de exclusión como la lista Robinson?
La lista Robinson es para empresas de marketing. Se están creando catálogos para apuntarse, pero ninguna tiene validez oficial. Además, cabe la opción de que estos bancos de datos sean vendidos posteriormente, y perdamos el control de esa información.