La tecnología cuántica empieza a abrirse paso en el entorno empresarial y Málaga quiere posicionarse en este ámbito. Málaga TechPark y la Universidad de Málaga reunieron ayer a investigadores, empresas e inversores para explicar, con un enfoque práctico, qué supone este avance.
El encuentro arrancó con la intervención de Javier López, vicerrector de Innovación Tecnológica de la UMA y director de UMA innTech, quien explicó que la computación cuántica permitirá resolver problemas que hoy los ordenadores tradicionales no pueden abordar. Subrayó que su desarrollo exige inversión y cooperación entre todos los actores.
Por su parte, Felipe Romera, desde Málaga TechPark, situó esta tecnología como un nuevo eje estratégico del parque, junto a ámbitos como la inteligencia artificial o la ciberseguridad. El parque tecnológico agrupa a más de 700 compañías, con una facturación superior a 4.800 millones de euros y más de 29.000 empleos.

Cómo está Málaga en el mapa internacional
La jornada también incluyó una visión global del sector. Javier Delgado, representante de la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial (Área de Tecnologías Cuánticas), explicó la situación de las tecnologías cuánticas a nivel internacional y el posicionamiento de España.
A continuación, Jorge Fernández, de la firma de inversión Bullnet Capital, abordó el papel del capital riesgo, destacando la necesidad de financiación a largo plazo en proyectos deep tech.

Seguridad, infraestructuras y aplicaciones reales
El bloque empresarial permitió aterrizar el debate en casos concretos. Sara Guzmán, de la compañía Quside, explicó la importancia de las infraestructuras críticas y la ciberseguridad en el desarrollo cuántico. En la misma línea, Anders Moller, de Dekra, centró su intervención en el testeo y certificación de sistemas de seguridad cuántica.
Por su parte, Javier Romero, vinculado a Quantum Labs, presentó proyectos en marcha y líneas de desarrollo futuras, mostrando cómo estas tecnologías empiezan a tener aplicaciones reales.
Las intervenciones coincidieron en la necesidad de desarrollar capacidades propias para no depender de terceros países en tecnologías estratégicas.
Uno de los momentos centrales fue la presentación de los grupos de investigación vinculados a Quant·UMA, impulsados por la Universidad de Málaga.

Del laboratorio al mercado
La conexión entre investigación universitaria y empresa se plantea como clave para convertir avances científicos en soluciones reales. Esta colaboración es uno de los factores que explican el crecimiento del ecosistema tecnológico malagueño.
La jornada concluyó con un espacio de networking entre empresas, investigadores e instituciones. El objetivo fue generar nuevas alianzas en un ámbito que aún está en desarrollo, pero que tendrá impacto en múltiples sectores.

