El mercado del alquiler continúa tensionado en Andalucía en el arranque de 2026. La comunidad ha registrado un incremento del 5,6% en el primer trimestre del año, el mayor en este periodo desde 2008, según el Índice Inmobiliario de Fotocasa.
En términos interanuales, el precio sube un 8,7% y sitúa el coste medio en 12,32 euros por metro cuadrado al mes, consolidando una tendencia al alza que se extiende por todo el territorio.
Málaga, referencia en el mercado andaluz
Dentro de este contexto, Málaga se mantiene como la provincia con los precios más elevados, con una media de 16,60 euros por metro cuadrado al mes, impulsado por la demanda residencial y el peso del atractivo turístico. Le siguen Sevilla, con 13,44 €/m², y Cádiz, con 12,59 €/m², en un escenario en el que todas las provincias andaluzas registran incrementos trimestrales.
Subidas generalizadas en Andalucía
El aumento del alquiler no se limita a la Costa del Sol. Provincias como Cádiz lideran los incrementos trimestrales con un 14,2%, seguidas de Huelva (5,6%) y Sevilla (5,5%).
En el conjunto nacional, Andalucía se sitúa entre las comunidades con mayor crecimiento, en un escenario donde la mayoría de territorios registran también subidas.

Municipios con mayor presión sobre los precios
El análisis por municipios muestra incrementos muy significativos en determinados puntos. Sanlúcar de Barrameda encabeza el ranking con una subida del 61,5%, seguida de Ayamonte (18,8%) y Chiclana de la Frontera (14,1%).
En la provincia de Málaga, destacan subidas en localidades como Mijas (7,2%) o Vélez-Málaga (5,5%), reflejando una presión creciente también fuera de la capital. Además, varias ciudades superan los 15 euros por metro cuadrado al mes, entre ellas Marbella y Estepona (18,96 €/m²), Fuengirola (17,27 €/m²) o Málaga capital (16,80 €/m²).
Acceso a la vivienda, cada vez más difícil
El informe apunta a que el encarecimiento del alquiler responde a un desequilibrio entre oferta y demanda, que se está extendiendo por toda Andalucía.
La subida de precios ya no se concentra únicamente en zonas turísticas, sino que afecta también a capitales y municipios del interior, dificultando el acceso a la vivienda para una parte creciente de la población.

