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Casa Ronald McDonald: Un hogar que sana y une a las familias

José Juan, Gema y la pequeña Elisa, de tan solo tres meses, constituyen una de las 14 familias que la Casa Ronald McDonald de Málaga acoge en estos momentos. Su historia, como la de tantas otras, ilustra el papel esencial de este espacio: ofrecer un hogar a familias que deben desplazarse para que sus hijos reciban tratamiento médico en hospitales de referencia

Casa Ronald McDonald Málaga

Una de las familias alojadas en la Casa Ronald McDonald de Málaga junto a la gerente, Belén Collantes

La primera Casa Ronald McDonald nació en 1970 en Filadelfia, impulsada por la familia de una niña con leucemia, una oncóloga y varios restaurantes McDonald’s de la zona. Rehabilitaron una vivienda cercana al hospital para que las familias con hijos hospitalizados pudieran permanecer unidas. Aquel gesto solidario se transformó en un movimiento mundial.

Hoy existen 289 casas, 271 salas familiares y 41 clínicas móviles repartidas por todo el planeta. En España, la Fundación Infantil Ronald McDonald gestiona cinco casas, cuatro salas familiares y un camión de recogida de leche materna. La de Málaga abrió en 2012 y fue la segunda del país.

Casa Ronald McDonald Málaga
Fachada de la Casa Ronald McDonald Málaga

Mucho más que alojamiento

La Casa Ronald McDonald de Málaga cuenta con 14 habitaciones que pueden albergar hasta cinco miembros por familia. No se trata solo de un techo: es un espacio donde los padres encuentran descanso y apoyo mutuo, los hermanos no quedan apartados de la vida familiar y los niños enfermos pueden recuperarse en un ambiente más cálido que el hospital.

“Cuando llego del hospital y puedo compartir con otras familias que pasan por lo mismo que yo, es como una terapia gratuita”, confesaba una madre en una de las reuniones semanales que organiza la casa. Ese acompañamiento emocional es tan importante como el apoyo económico, porque ayuda a sobrellevar la incertidumbre y la angustia.

El día a día se articula en torno a espacios comunes como la cocina, verdadero corazón de la casa, donde se comparten comidas y se celebran talleres de cocina, manualidades o desayunos preparados por voluntarios. El voluntariado es otro pilar: unas 35 personas se turnan en actividades con las familias, en tareas administrativas y en el acompañamiento cotidiano.

“No se trata solo de jugar con los niños”, recuerda la gerente, Belén Collantes. “A veces no hay niños porque están ingresados, y el apoyo va dirigido a los padres, que también lo necesitan”.

Historias que sanan

Los ejemplos de superación abundan. Una niña de nueve años, tras nueve meses ingresada, había dejado de hablar por depresión. La oncóloga propuso que pasara unas horas al día en la Casa Ronald. Poco a poco se fue quedando más tiempo y, a las dos semanas, volvió a hablar. Casos como este muestran el efecto sanador de un entorno que combina cercanía al hospital con la calidez de un hogar. Los médicos destacan que, cuando los pequeños reciben el alta hospitalaria pero continúan en tratamiento, la casa permite que vivan cerca del hospital junto a sus padres. Esa proximidad acelera la recuperación y evita la ruptura emocional de las familias.

No es un hotel ni un simple alojamiento gratuito. Es, como dicen las familias, una casa sanadora. Un espacio donde José Juan, Gema, la pequeña Elisa y tantas otras familias encuentran calor humano en medio de la adversidad. Y donde Málaga entera tiene la oportunidad de construir, ladrillo a ladrillo, un hogar para quienes más lo necesitan.

Casa Ronald McDonald Málaga
Belen Collantes es la gerente de la Casa Ronald McDonald en Málaga

Marcas que construyen

Mantener este hogar abierto las 24 horas, todos los días, requiere un esfuerzo económico constante. Aproximadamente un 30% de los gastos se cubren con la aportación de McDonald’s, pero el resto debe obtenerse mediante donaciones, eventos y colaboración empresarial.

Para lograrlo, la Casa Ronald McDonald de Málaga lanzó en marzo el programa Marcas que construyen, una iniciativa que busca el compromiso del tejido empresarial andaluz. Las empresas pueden sumarse con diferentes modalidades de colaboración, desde pequeñas pymes hasta grandes corporaciones. A cambio, no solo contribuyen al sostenimiento de la casa, sino que participan en talleres, actividades de voluntariado y programas de cohesión de equipos que refuerzan sus valores de responsabilidad social.

“Queremos alianzas en las que todos ganemos”, explica Collantes. “Las empresas nos apoyan económicamente y nosotros les ofrecemos experiencias que fortalecen sus equipos y su comunicación”. La meta es que, a final de año, el programa cuente con un muro simbólico lleno de “ladrillos” con el nombre de todas las marcas colaboradoras.

Casa Ronald McDonald Málaga
La cocina, una de las zonas comunes de la casa

Gala solidaria

El próximo 17 de octubre, la Casa Ronald McDonald celebrará su Cena de Gala Solidaria en Hacienda del Álamo. Con un precio de 80€ por persona, será una velada en la que, “gracias al apoyo de los proveedores, todo lo recaudado se destinará íntegramente a la Fundación”.

CÓMO COLABORAR
Marca Amiga.
Aportación: 1.200 € (≈ 600 € tras desgravación fiscal).
Beneficio: Apoyo básico a la casa, visibilidad como colaborador.
Marca colaboradora.
Aportación: 3.000 € (≈ 1.500 € tras desgravación fiscal).
Beneficio: Mayor reconocimiento, participación en actividades con familias y voluntariado corporativo.
Marca Socia.
Aportación: 10.000 € (≈ 5.000 € tras desgravación fiscal).
Beneficio: Presencia destacada en comunicaciones, actividades de team building y participación en proyectos especiales.

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