El Colegio Oficial de Arquitectos de Málaga celebró este jueves la entrega de los Premios Málaga de Arquitectura 2026, una cita bienal que volvió a poner en valor la calidad de la arquitectura desarrollada en la provincia y el trabajo de los profesionales que contribuyen a transformar el territorio a través del diseño, la sostenibilidad y la innovación. En esta edición se concedieron 12 premios, 11 accésits y una Distinción Especial a la Trayectoria al arquitecto José Seguí Pérez.
La ceremonia reunió a representantes institucionales, arquitectos, promotores, constructores y profesionales del sector con el objetivo de reconocer aquellas obras e iniciativas que destacan por su calidad arquitectónica y su aportación a la mejora del entorno urbano y de la calidad de vida de las personas. En total, la convocatoria recibió 127 proyectos, la cifra más elevada de las últimas ediciones, reflejo del dinamismo que vive actualmente la arquitectura malagueña.
Vivienda, rehabilitación y espacio público, entre los proyectos premiados
En la modalidad de Obra Nueva, el premio en la categoría de Vivienda Unifamiliar fue para Casa Cantal, en Rincón de la Victoria, diseñada por Francisco Padilla Durán y María Martín Sánchez (Endosdedos Arquitectura). El jurado destacó su adaptación al entorno y el uso de soluciones constructivas tradicionales desde una visión contemporánea.
En Vivienda Plurifamiliar resultó ganadora la promoción 28 patios y 14 viviendas sociales, en Almargen, obra de Carlos Arias Garnelo y Rafael González García (CREARCTIVE), mientras que en Equipamiento y Otros Usos el jurado concedió, de forma excepcional, un premio ex aequo a la Facultad de Turismo de Málaga, proyectada por Vaillo+Architects y Joaquín López Baldán, y al Funker Hostel, en el barrio de La Trinidad, diseñado por GANA Arquitectura.
El reconocimiento a la Obra Joven recayó en Casa Nuez Moscada, del arquitecto Álvaro Carrillo Eguilaz, mientras que el Premio Promotor de Arquitectura de Calidad fue para Nuovit, por su apuesta por la arquitectura modular e industrializada en el proyecto Oceanika Coliving de Torremolinos.
Rehabilitación, divulgación y legado arquitectónico
En la categoría Guerrero Strachan, dedicada a la rehabilitación arquitectónica, el galardón fue para la transformación del antiguo edificio de Call Center en sede educativa de UTAMED, un proyecto firmado por Ignacio y Gonzalo Merino Rivero (Flow81).
El premio de Espacio Público y Regeneración Urbana distinguió la urbanización del Sendero del Cau y el Acueducto de San Telmo, mientras que el de Arquitecturas Mínimas reconoció el proyecto Kiosquito, una intervención que recupera un antiguo kiosco como librería y cafetería.
Por su parte, el Premio María Eugenia Candau fue para Zona Base Incubazul, en Cádiz; el Premio Década reconoció la Recuperación del Caminito del Rey, considerada por el jurado un símbolo internacional de la arquitectura integrada en el paisaje; y el Premio José Moreno Villa distinguió el comisariado de la exposición ‘Más que un grano de arena. Málaga y el arquitecto Guerrero Strachan’, dedicada a divulgar el patrimonio arquitectónico de la ciudad.
José Seguí, una trayectoria de más de medio siglo
Uno de los momentos más destacados de la gala fue la entrega de la Distinción Especial Excelencia a la Trayectoria al arquitecto José Seguí Pérez, en reconocimiento a más de cincuenta años de ejercicio profesional.
El Colegio Oficial de Arquitectos destacó su contribución a la transformación urbanística de Málaga y su capacidad para abordar proyectos de muy distinta escala, desde edificios singulares hasta grandes desarrollos urbanos, convirtiéndose en una de las figuras más influyentes de la arquitectura malagueña contemporánea.








