La ciudad de Málaga vivió este lunes una jornada de celebración con la rúa organizada por el Málaga CF para festejar el reciente ascenso del equipo. Miles de aficionados llenaron las calles para acompañar a jugadores, cuerpo técnico y trabajadores del club en un recorrido que convirtió el centro de la capital en una auténtica fiesta blanquiazul.

La comitiva partió desde La Rosaleda a bordo de un autobús descapotable y realizó varias paradas simbólicas. La primera tuvo lugar en la iglesia de San Pablo, donde la plantilla realizó una ofrenda al Cautivo. Posteriormente, el recorrido continuó por la Plaza de la Marina y la sede de la Diputación de Málaga.
El momento más esperado de la tarde llegó en el Ayuntamiento, donde los jugadores saludaron a los aficionados desde el balcón principal ante una multitud que abarrotó el entorno del centro histórico. Cánticos, banderas y muestras de emoción acompañaron una celebración marcada por el orgullo de la afición malaguista.

La rúa concluyó en la Parroquia de Capuchinos con la visita a la Divina Pastora, Patrona del Deporte, poniendo el broche final a una jornada que volvió a teñir Málaga de blanco y azul.




















































