El ejercicio, celebrado el pasado martes, recreó el aterrizaje de emergencia de un Airbus A320 con 150 pasajeros y 6 tripulantes para comprobar la eficacia del Plan de Emergencia del aeropuerto y la coordinación entre servicios internos y externos.
El Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol ha puesto a prueba su capacidad de respuesta ante una emergencia aeronáutica con la realización de un simulacro general dentro de su Plan de Emergencia. Este tipo de ejercicios se desarrollan cada dos años conforme a la normativa que regula la planificación y evaluación de emergencias aeroportuarias.
El objetivo del simulacro es comprobar el funcionamiento de los procedimientos de actuación, analizar los tiempos de respuesta y evaluar el grado de coordinación entre todos los colectivos implicados en la gestión de una emergencia dentro del recinto aeroportuario.

Un aterrizaje de emergencia como escenario
El ejercicio comenzó con la simulación del aterrizaje de emergencia de un Airbus A320 debido a un fallo en el tren de morro. A bordo viajaban 150 pasajeros y 6 tripulantes. Durante la aproximación, el comandante declara la señal de urgencia “pan-pan”, lo que activa el protocolo de emergencia.
Tras una frenada prolongada, el avión sobrepasa el final de la pista 12/30. Posteriormente, el tren de aterrizaje principal colapsa y el fuselaje se fractura a la altura del ala izquierda, provocando un derrame de combustible con riesgo de incendio.
Este escenario permite evaluar la actuación de los servicios de salvamento, extinción de incendios, asistencia sanitaria y coordinación operativa en una situación de máxima complejidad.

Activación de los planes de emergencia
Durante el simulacro se activaron, además del Plan de Emergencia del Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol, el Plan Territorial de Emergencia de Protección Civil Local de Málaga y el Plan Territorial de Emergencias de Andalucía.
La emergencia movilizó a personal de Aena, Enaire y distintos colectivos que operan en el aeropuerto, como Guardia Civil, Policía Nacional, vigilantes de seguridad, la compañía suministradora de combustible y la aerolínea colaboradora Volotea.
También participaron efectivos de la Agencia de Emergencia de Andalucía, el Real Cuerpo de Bomberos de Málaga, Emergencias Sanitarias 061, Policía Local y Autonómica, Cruz Roja, radioaficionados de la Red Nacional de Radio de Emergencias y equipos especializados en atención psicológica.
Además, cerca de medio centenar de alumnos y profesores del ciclo de Emergencias y Protección Civil del IES Santa Bárbara colaboraron como figurantes en el ejercicio.

Evaluar la capacidad de respuesta
Durante el simulacro se reunió el comité de crisis del aeropuerto, integrado por el director de la infraestructura, Pedro Bendala, junto a representantes de la Subdelegación del Gobierno, la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento de Málaga, la Base Aérea y la compañía aérea participante.
Este tipo de ejercicios permite evaluar de forma periódica la capacidad de respuesta de todos los servicios implicados y mantener actualizado el Plan de Emergencia del aeropuerto, con el objetivo de actuar con rapidez y coordinación ante una situación real.

