La operativa, señala Renfe, incluye trenes en doble composición y servicios especiales en los momentos de mayor demanda. El objetivo es absorber el incremento de viajeros en uno de los corredores con mayor tráfico del país durante estas fechas.
El refuerzo se apoya en el aumento de capacidad de los trenes AVE y Avlo, que concentrarán buena parte de la oferta adicional. En la práctica, supone ampliar la disponibilidad en los días críticos de salida y retorno, cuando la ocupación suele rozar el lleno.
Desde la compañía explican que la medida responde a un patrón de demanda muy marcado. “La Semana Santa es uno de los periodos con mayor volumen de desplazamientos del año, especialmente en relaciones como Málaga-Madrid”, señalan.
El corredor no solo canaliza turismo. También concentra viajes profesionales, desplazamientos vinculados a congresos y actividad empresarial. En este contexto, cada incremento de plazas tiene un efecto directo sobre la capacidad de atracción del destino.
El refuerzo llega tras semanas de tensión en la red ferroviaria que han afectado a la conexión directa por alta velocidad. La ampliación de la oferta busca aliviar esa presión en un momento clave para la economía provincial.
La Semana Santa, además, actúa como termómetro para el sector turístico. La llegada de visitantes en estos días condiciona el comportamiento del segundo trimestre, especialmente en alojamientos, restauración y comercio.
Con este despliegue, Renfe ajusta su operativa a uno de los picos de demanda más previsibles del año y refuerza un eje que funciona como una de las principales vías de entrada de viajeros a la Costa del Sol.

