La Asociación de Empresarios para la Vivienda de Alta Calidad, DOM3, reunió en Marbella a tres de los arquitectos que han marcado la evolución del conocido Triángulo de Oro. Manuel Burgos, Miguel Tobal y Marcos Sainz participaron en una mesa redonda centrada en analizar los cambios que ha experimentado el sector residencial de alta gama y los desafíos que afronta en los próximos años.
El encuentro se celebró en el Hotel Kimpton Los Monteros Marbella y estuvo moderado por el presidente de la asociación, Charly Simon. El foro reunió a profesionales vinculados a la vivienda premium para reflexionar sobre el modelo de desarrollo que ha situado a Marbella como referencia internacional en este segmento.

Más regulación y menor agilidad urbanística
Durante el debate, los ponentes coincidieron en señalar que el sector ha experimentado una profunda transformación en la gestión urbanística. Recordaron una etapa anterior caracterizada por una mayor agilidad administrativa y una relación más directa con las administraciones públicas.
Actualmente, explicaron, el marco normativo europeo ha elevado las exigencias técnicas y las garantías constructivas. Sin embargo, esta evolución también ha derivado en procesos más complejos y burocráticos que, en ocasiones, reducen el tiempo destinado al diseño arquitectónico.
En palabras de Marcos Sainz, la calidad antes estaba muy ligada a la ética profesional del arquitecto, mientras que hoy está más condicionada por la normativa y los procedimientos administrativos.

Marbella, referencia internacional en vivienda de alta gama
Pese a estos retos, los expertos subrayaron el salto cualitativo que ha experimentado la arquitectura residencial de lujo en la Costa del Sol. Según Miguel Tobal, la calidad constructiva alcanzada actualmente en Marbella supera incluso a la de grandes capitales como Madrid o Barcelona.
Esta evolución ha permitido posicionar la denominada “Marca Marbella” en el mercado internacional de la vivienda premium. El modelo se basa en la colaboración entre distintos perfiles profesionales de la cadena de valor, desde arquitectos hasta interioristas, paisajistas o especialistas en iluminación. Los participantes coincidieron en que esta integración temprana de disciplinas resulta clave para responder a las exigencias de los compradores internacionales.

Falta de mano de obra cualificada
Uno de los principales desafíos identificados por el sector es la escasez de profesionales especializados en oficios vinculados a la construcción de alta calidad. Los arquitectos hicieron un llamamiento a reforzar la formación técnica para garantizar que la ejecución de los proyectos mantenga los estándares que exige el mercado.

Inteligencia artificial y creatividad arquitectónica
La irrupción de la inteligencia artificial también estuvo presente en el debate. Los participantes defendieron que estas herramientas pueden ayudar a mejorar procesos, pero insistieron en que la creatividad y el concepto del proyecto deben seguir siendo responsabilidad del arquitecto.
Para Manuel Burgos, la tecnología puede servir de apoyo en el desarrollo de ideas, aunque nunca debe sustituir la visión creativa del profesional.
La jornada concluyó con una reflexión compartida sobre el futuro del sector. Los participantes destacaron que el éxito del modelo residencial de Marbella depende de mantener la identidad y la emoción en cada proyecto, elementos que siguen siendo clave para atraer al comprador internacional.

