Era el centro del descanso más grande de Europa y generó una enorme expectación. “Volver a sentir esa mezcla de orgullo, nervios y emoción sería un regalo”, revive Jacobo. Ese día fue la certificación de muchos años de visión y trabajo, y la confirmación de que el rumbo era el correcto.
Valorar el hogar
Paradójicamente, el mayor impulso llegó en plena incertidumbre global. La pandemia obligó a frenar y observar, y en ese silencio colectivo emergió una evidencia: las personas estaban volviendo a valorar el hogar, la salud y el bienestar. Fue entonces cuando MiColchón aceleró su transformación digital, reforzó su apuesta por la cercanía y reconfiguró su estrategia hasta alcanzar hoy en día 17 establecimientos.
Mantener toda la línea
En el capítulo del debe, Jacobo habría mantenido desde el principio la línea de sofás, sillones y tapicería. Abandonarla tempranamente en la transición generacional retrasó su consolidación como especialistas integrales del confort en el hogar. Recuperarla más tarde fue decisivo, pero haberla conservado desde el inicio habría impulsado un crecimiento más rápido.
Sin poder almacenar
Su primer intento de expansión se vivió casi como un revés: abrir una tienda de mobiliario sin contar con un almacén ni una logística sólida. “Ese momento lo vivimos como un fracaso”. Aquel error dejó una huella clara: ningún crecimiento es real si no está sostenido por una estructura planificada.
Consejo al “yo” que empezaba
Jacobo Guerrero aconseja avanzar sin prisa y con claridad. Pensar antes de actuar, ordenar cada paso y, sobre todo, “rodéate de buena gente. No eres nadie sin un buen equipo”. Para Guerrero, contar con talento comprometido marca toda la diferencia.

