El turismo rural vuelve a destacar como una de las opciones más demandadas en el otoño andaluz. Según los datos de Ruralidays.com, plataforma líder en alojamientos turísticos rurales en España, Málaga registrará una ocupación cercana al 70% durante el fin de semana de Todos los Santos y Halloween, del 31 de octubre al 2 de noviembre. Se trata de la tasa más alta de Andalucía, muy por encima de la media autonómica (61%).
La provincia supera en ocupación a Cádiz (59%), Almería (52%) y Huelva (50%), situándose como principal destino andaluz para escapadas rurales. En el resto de provincias, la previsión se mantiene por debajo del 50%.
“Alquilar una casa rural en Málaga para celebrar Halloween con familiares y amigos es una opción cada vez más popular”, señala Félix Zea, cofundador de Ruralidays.
Turismo nacional y europeo: estancias más cortas y más largas
El estudio revela que el 39% de los viajeros son españoles, seguidos por británicos (20%), alemanes (18%) y holandeses (10%).
Las diferencias en la duración de la estancia son notables: los turistas nacionales reservan una media de dos noches, coincidiendo con el puente festivo, mientras que los extranjeros prolongan su visita hasta ocho noches o más.
Las zonas más demandadas para estas fechas son la Serranía de Ronda, la Axarquía, el Valle del Guadalhorce y Antequera, con grupos de entre cinco y seis personas por alojamiento.
El precio medio por persona y noche se sitúa en 32 euros, consolidando al turismo rural como una alternativa económica y sostenible.

Tradición, cultura y sostenibilidad, las claves del éxito
Uno de los datos más relevantes del informe es la motivación cultural de los visitantes. Según la encuesta de Ruralidays, el 29% de los turistas internacionales elige el destino rural para conocer la cultura y las tradiciones locales, coincidiendo con fechas señaladas como el 1 de noviembre, Día de Todos los Santos. Otros factores decisivos son el buen tiempo (60%), la ubicación estratégica para visitar varios pueblos (34%), los parajes naturales (19%) y la gastronomía (15%).
“Conocer la cultura y las tradiciones de los pueblos es una motivación creciente para el turismo rural, especialmente entre los visitantes internacionales”, subraya Zea.
Los viajeros valoran especialmente la amabilidad de los anfitriones y la limpieza de los alojamientos (por encima de 9 sobre 10). Además, la sostenibilidad ambiental obtiene una puntuación media de 7 sobre 10, reforzando el atractivo del turismo rural frente a otras modalidades.

