A más de un mes del pico de temporada, las reservas rurales en Málaga ya superan el 80% para este verano, según el primer balance estival publicado por Ruralidays.com, la plataforma líder en alquiler vacacional rural en Andalucía. La provincia se sitúa como la más demandada, con un 82% de ocupación prevista en agosto y un 75% en julio.
Málaga y Cádiz lideran el turismo rural en Andalucía
Con una media regional del 76% de ocupación en agosto, Andalucía consolida el tirón del turismo rural. Málaga encabeza el ranking seguida de Cádiz (81%), mientras que otras provincias como Granada (75%), Huelva (73%) y Sevilla (70%) también registran cifras elevadas. Almería (52%) y Jaén (62%) se sitúan en la parte baja del listado.
Los datos indican que este tipo de turismo mantiene su atractivo por combinar entornos naturales, privacidad y proximidad al mar. En el caso de Málaga, pueblos como Frigiliana, Torrox, Cómpeta o Sayalonga, en la baja Axarquía, concentran una gran parte de la demanda.
Piscina, barbacoa y WiFi, lo más solicitado
Los alojamientos más solicitados son aquellos con piscina, barbacoa y aire acondicionado, sin renunciar a prestaciones tecnológicas como WiFi. La estancia media se sitúa en 8,6 noches, y el precio medio por reserva alcanza los 2.300 euros, lo que equivale a 45 euros por persona y día, según datos de Ruralidays. El cofundador de la plataforma, Félix Zea, destaca que aún se esperan muchas reservas de última hora: «Estas cifras seguirán creciendo en los próximos días, especialmente con la llegada de los más rezagados.»
A pesar del aumento de la oferta, la anticipación media de las reservas ha subido a 173 días, casi seis meses, un fenómeno que incluye también al mercado nacional, tradicionalmente menos previsor.
Demanda internacional
España sigue siendo el principal mercado emisor, con cifras similares a 2024. Sin embargo, destaca el crecimiento del turismo británico, con un aumento del 12% respecto al año pasado. Le siguen Bélgica, Francia, Alemania y Países Bajos.
Con una media de seis personas por alojamiento, los grupos familiares siguen siendo el perfil dominante. Para Zea, las cifras confirman la consolidación del modelo: “Los datos de ocupación son sólidos, muy similares a los del año pasado. El turismo rural sigue fuerte y con perspectivas estables.”



