Con motivo del Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos (29 de septiembre), Makro ha presentado los resultados de su colaboración con Fazla Spain, en marcha desde abril de 2024. La compañía ha evitado en Andalucía el desperdicio de 265 toneladas de alimentos, lo que equivale a un ahorro de 477 millones de litros de agua y la reducción de 662 toneladas de CO₂, cifra similar a las emisiones de 720 vuelos Madrid–Nueva York.
Además del impacto ambiental, esta iniciativa ha permitido repartir 779.000 raciones de comida en colaboración con cuatro entidades sociales andaluzas asociadas a Fazla. Estas organizaciones garantizan que los alimentos en buen estado, pero próximos a caducar, lleguen a familias en situación de vulnerabilidad.
“Nuestra responsabilidad como líderes en distribución mayorista a hostelería es dar ejemplo y contribuir a un sector gastronómico más sostenible”, destacó Enrique Suárez, director regional de Makro Andalucía.
Avances hacia el desperdicio cero
Makro ha fijado como objetivo alcanzar el desperdicio cero en todos sus centros y plataformas logísticas. Actualmente, su red en España suma 37 centros en los que aplica el mismo modelo de recuperación y donación. Gracias a este sistema, más de 6.600 personas reciben a diario alimentos donados en el país. La compañía aspira a liderar la transición hacia una hostelería más sostenible, con un impacto social y medioambiental tangible.
Casos destacados en Andalucía
En Andalucía, los productos se recogen en los centros de Córdoba, Málaga, Alcalá de Guadaira, Bormujos, Pulianas y El Puerto de Santa María. Posteriormente, se distribuyen a través de las entidades sociales adheridas a Fazla.
“Es un privilegio colaborar con Makro. La tecnología de Fazla permite reducir el desperdicio alimentario y cumplir objetivos sociales y ambientales de manera medible”, señaló Juan Peñas, cofundador y director de Desarrollo de Negocio de Fazla Spain.
Un desafío global
Según la ONU, el 19 % de los alimentos disponibles para los consumidores se desperdicia en comercios y hogares, mientras que un 13 % adicional se pierde en la cadena de suministro. Esto supone un uso ineficiente de recursos esenciales como agua, tierra y energía.
Makro subraya que esta estrategia está alineada con la futura Ley de Prevención de Pérdidas y Desperdicio Alimentario y con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). En particular, el ODS 12.3, que busca reducir a la mitad el desperdicio alimentario mundial para 2030, y el ODS 17, centrado en alianzas estratégicas para alcanzar esas metas.
La compañía, que cuenta con más de 900.000 clientes en España, apuesta por un modelo de negocio que combina eficiencia operativa y compromiso social, reforzando su papel como actor clave en la transición hacia un sector hostelero responsable.

