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Málaga podría afrontar un sobrecoste de 45 millones por los aranceles estadounidenses

La CEM reclama claridad y acuerdos estables ante un nuevo escenario comercial que afecta directamente a uno de los principales destinos de exportación de la provincia

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Estados Unidos es tradicionalmente uno de los principales socios comerciales de España y de la provincia de Málaga

Las empresas malagueñas que comercian con Estados Unidos podrían afrontar un golpe económico relevante a raíz del acuerdo arancelario recientemente anunciado entre la Unión Europea y EE.UU. Según datos aportados por la Confederación de Empresarios de Málaga (CEM), el valor de las exportaciones provinciales al mercado estadounidense ascendió a casi 140 millones de euros hasta mayo de este año, y se estima que superarán los 300 millones a lo largo de todo 2025.

No obstante, el acuerdo con Washington introduce elementos de incertidumbre y podría suponer un coste arancelario aproximado de 45 millones de euros para las compañías exportadoras de la provincia. “Este acuerdo tendrá un impacto económico significativo”, subrayó la patronal malagueña en un comunicado emitido este lunes.

Preocupación empresarial y petición de estabilidad regulatoria

Desde la CEM se ha hecho un llamamiento a lograr acuerdos que ofrezcan “estabilidad y certeza” en un entorno empresarial cada vez más volátil. La organización insiste en que la previsibilidad regulatoria es clave para preservar la competitividad, especialmente en un contexto internacional caracterizado por tensiones comerciales y desacoplamientos estratégicos.

El presidente de la CEM, Javier González de Lara, recordó que la entidad lleva tiempo, junto a la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA) y la CEOE, reclamando soluciones que establezcan un marco de actuación seguro para las empresas andaluzas y españolas. En palabras del líder empresarial, “es crucial que el acuerdo UE-EE.UU. derive en condiciones favorables para el tejido productivo nacional”.

Una relación estratégica bajo presión comercial

Estados Unidos es tradicionalmente uno de los principales socios comerciales de España y de la provincia de Málaga, tanto en sectores industriales como agroalimentarios y tecnológicos. La patronal local insiste en que la relación bilateral entre ambas regiones debe sustentarse en “la cordialidad, la colaboración y una diplomacia inteligente”, tal como se ha defendido en negociaciones previas.

El escenario actual, sin embargo, amenaza con romper ese equilibrio si no se clarifican las condiciones del acuerdo arancelario. Aunque la CEM se muestra cauta y evita emitir una valoración definitiva hasta conocer los detalles concretos del pacto, reconoce que la aplicación de tarifas aduaneras puede generar efectos nocivos en la rentabilidad y proyección internacional de muchas pymes exportadoras.

Las exportaciones: motor económico de Málaga

El peso de las exportaciones en la economía malagueña ha ido en aumento en los últimos años, consolidando a sectores como el agroalimentario, la industria auxiliar y el tecnológico como referentes en los mercados internacionales. En este contexto, Estados Unidos representa un destino prioritario, especialmente para productos de alto valor añadido.

Un coste adicional de 45 millones en concepto de aranceles supondría un lastre relevante para la rentabilidad de muchas operaciones internacionales. Este sobrecoste podría tener, además, un efecto multiplicador en toda la cadena de valor, afectando a proveedores, logística y empleo.

Reacción empresarial ante la nueva coyuntura

La CEM ha expresado su intención de seguir trabajando para que el acuerdo se materialice en un entorno más favorable, minimizando cargas y fomentando la competitividad. La patronal malagueña defiende que la diplomacia económica debe estar al servicio de las empresas y sus trabajadores, y no convertirse en un freno a su desarrollo.

En este contexto, la voz del empresariado malagueño busca incidir tanto en las instituciones nacionales como en los órganos europeos para garantizar que la transición hacia un nuevo marco comercial no se traduzca en una pérdida de oportunidades para el tejido productivo local.

La evolución de los próximos meses será clave para determinar si los compromisos políticos se traducen en un marco comercial equilibrado o en nuevos obstáculos para las exportaciones andaluzas.

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