José Carlos Garín afronta el cargo de presidente de la Agrupación de Cofradías de la Semana Santa de Málaga con la lógica ilusión de quien lleva muchos años vinculado a la Semana Santa y la responsabilidad que conlleva. El presidente de la Agrupación es representante de los intereses de las Cofradías agrupadas y gestor de todas las propuestas de cambio que realicen los hermanos mayores que integran la Junta de Gobierno.
¿Cuáles serán las primeras medidas que tomará en su cargo?
Lo primero que se ha realizado ha sido la designación de los cargos de quienes me ayudarán en este cometido, así como el nombramiento del pintor y pregonero. Desde ya estamos inmersos en la preparación de la Semana Santa de 2024; horarios e itinerarios, organización y montaje del recorrido, relaciones con abonados, en fin, todo lo que implica un proyecto de esa envergadura.
¿Cree que la concepción que tiene la gente sobre la Semana Santa ha ido cambiando en estos últimos años?
En una sociedad cada vez más individualista, un fenómeno asociativo y religioso como el de las Cofradías se ve más difuminado frente a otras facetas que la Semana Santa posee. Para los creyentes el pilar de la Semana Santa es Cristo, su pasión, muerte y resurrección; pero hay muchas personas que se acercan a esta por motivos históricos, artísticos, patrimoniales… Es misión del cofrade tratar de que los demás puedan trascender más allá de lo meramente visual que pasa frente a ellos.

Desde su visión como presidente de la Agrupación, ¿Qué impacto social cree que la Semana Santa tiene cada año en Málaga?
La Semana Santa es uno de los ejes vertebradores de la ciudad, sobre todo en barrios que han perdido su carácter comunitario. Además, el alto número de hermanos en las 41 cofradías convierte al colectivo en el ente asociativo más vivo y pujante de la ciudad. Por otra parte, las cofradías malagueñas destinan alrededor de 700.000 € al año para impulsar su labor social, que no acaba con la Fundación Corinto. Unido a las actividades sociales que se desarrollan en las casas de hermandad, es evidente que el fenómeno cofrade forma parte de la identidad malagueña.
¿Qué vida tienen las cofradías más allá de las procesiones de Semana Santa? ¿Qué hacen el resto del año?
Las Cofradías están abiertas y activas todo el año, aunque quien no nos conoce de cerca puede pensar que la salida procesional es el único motor que nos impulsa.
Los tres pilares de las cofradías son la formación, el culto y la caridad, junto a la vida diaria de las hermandades. Su trabajo en las parroquias, la participación en las celebraciones ciudadanas; feria, cruces de mayo, navidad… hacen a las cofradías entidades abiertas y en sintonía con la sociedad en que vivimos.

La Semana Santa, además, es un gran generador de empleo…
Según los empresarios malagueños, el impacto económico que tiene la Semana Santa en la ciudad es de 120 millones de euros y 1.500 empleos directos. El 35% de los visitantes que han venido a Andalucía en la Semana Mayor lo ha hecho para disfrutar de las procesiones malagueñas. El número de visitas registradas se cifra en más de 1,4 millones.
A esto se unen los artistas y artesanos que vinculan gran parte de su actividad a la Semana Santa; imagineros, tallistas, bordadores, floristas, orfebres, cereros…
¿Qué espacio pueden ocupar las empresas en el mundo cofrade?
Málaga es una ciudad con un amplísimo número de empresas dirigidas al turismo y a los servicios, los cuales participan de los beneficios derivados de quienes nos visitan. Por todo ello y partiendo de la base de la excelente relación que la Agrupación mantiene con la hostelería y resto de empresas malagueñas, siempre sería de desear una mayor implicación en las actividades que desde la Agrupación se emprenden y contar con el apoyo o patrocinio de las empresas malagueñas.
“Después de más de 100 años de Agrupación de Cofradías…”
Trabajar para los siguientes 100. Tenemos la obligación no solo de mantener este legado, sino de aumentar el prestigio y la presencia dentro de nuestra sociedad.
Con la fe en Cristo como base, deberemos adaptarnos a las épocas, como hicieron anteriores cofrades que supieron mantener y reflotar la Semana Santa en etapas durísimas y que todos conocemos.

