Pymes y autónomos, grandes damnificados de la pandemia

En esta crisis sanitaria sin precedente alguno a nivel global, y que según nuestros mayores e historiadores, es la situación más grave a la que se enfrenta la humanidad desde la II Guerra Mundial, los héroes, sin lugar a dudas, han sido y son nuestros sanitarios, nuestros transportistas, los miembros de nuestros FYCSE, personal de comercio minorista alimentación, personal sector primario… pero también quiero incluir a los gestores administrativos, y en mi caso, aunque sea una satisfacción íntima, personal y callada, quiero decir a viva voz que jamás me he sentido a nivel profesional, en los años que llevo en ejercicio de mi profesión, más útil y satisfecho en el ejercicio de la profesión, poniendo mis conocimientos, preparación y experiencia al servicio de autónomos y pymes que en ésta crisis sanitaria están sufriendo de manera especial el daño colateral que en su actividad económica está generando el COVID19.

Aunque sea residual el reconocimiento por parte de la sociedad y las autoridades públicas de nuestra aportación a superar la crisis sanitaria, económica y social que ha generado y sigue generando el COVID19, en mi interior ha crecido un orgullo y una satisfacción como gestor administrativo que se quedará marcado en mi corazón para siempre.

Se dice que en los momentos de extrema dificultad es cuando de verdad se pone a prueba a las personas. El COVID19 ha hecho que la relación entre los gestores administrativos que formamos la profesión se haya visto todavía más unida que nunca, y he visto y vivido cómo mis compañeros se entregaban literalmente las 24 horas del día por ayudar a los damnificados, dando lo mejor de ellos mismos por ayudar a las PYMES y autónomos y algo que quedará para siempre, ayudándonos entre nosotros.

La sociedad en general, así como los hombres y mujeres que ejercen las actividades consideradas esenciales, están cumpliendo al pie de la letra lo establecido en las normas que con carácter diario nos van marcando nuestros dirigentes, mostrando una aptitud digna de alabo cívico y de un altísimo nivel de responsabilidad, y es justo lo que se demanda a los que nos dirigen y gobiernan nuestra nación, esto es, altura de civismo político, responsabilidad y eficacia en las medidas a adoptar.

Nosotros, gestores administrativos de profesión, estamos en primera línea en contacto con PYMES y autónomos, que son los grandes damnificados de las secuelas económicas que está generando el COVID19, y que en España, hay que recalcar y nunca olvidar, las pymes y las microempresas acaparan el 53,3 % de los puestos de trabajo y los autónomos el 12,5 %, y de éstas PYMES y autónomos; teniendo la inmensa mayoría contratados los servicios de asesoría en despachos profesionales externos.  En Andalucía se han presentado 100.000 ERTE que afectan a más de medio millón de trabajadores, lo que da una idea de la acumulación de tareas y carga de trabajo sin precedentes a los que hemos tenido que hacer frente en nuestros despachos profesionales, y todo ello unido a la tramitación de expedientes de ayudas por cese de actividad, aplazamientos de impuestos, ayudas autonómicas, etc. Jornadas de trabajo maratonianas e interminables.

Conocedores de los problemas de nuestros clientes PYMES y autónomos damnificados, desde el inicio de la crisis COVID19 no hemos cesado en demandar a nuestro gobierno de la nación, políticas de ayudas económicas tendentes a paliar el impacto de la crisis, y si bien en parte dichas medidas solicitadas han sido atendidas, es muy importante que sean conscientes del papel que desempañamos los gestores administrativos para afrontar la crisis COVID19, como profesionales expertos en la materia, así como garantes y fieles conocedores de la realidad económica.

Cuando despertemos de esta pesadilla del COVID19 y volvamos a la normalidad, ésta nueva normalidad debería venir con un nuevo orden en nuestra escala de valores fruto de lo aprendido en la crisis, y nos debería deparar como resultado final ser mejores personas.

Rafael Luque Jaime

Gestor Administrativo y miembro de la Junta de Gobierno del Colegio de Gestores    Administrativos de Málaga