Segunda mano: nueva vida para nuestros objetos

El sector de la segunda mano está viviendo una edad dorada en todos los ámbitos: vehículos, ropa, muebles, electrodomésticos y un sinfín más. Analizamos las principales novedades de este negocio que está en auge.

La sociedad no solo cambia por la tecnología. Las transformaciones sociales, un nuevo cambio de mentalidad o un mayor compromiso con el medioambiente ha llevado a que deje de “estar mal visto” comprar y vender a otros usuarios. Hoy se considera algo normal e incluso positivo. Especialmente, entre la población (no tan) joven: los menores de 40 años son el sector de la población más activo en los mercados de segunda mano. El compromiso con el medioambiente, deprenderse de aquello que no necesitamos y optar a productos más baratos son las principales razones por las que se opta por comerciar en plataformas como ThredUp, Vinted, Milanuncios o Wallapop.

 

La moda: la reina de la segunda mano

Aunque en Internet se puede encontrar literalmente cualquier tipo de producto usado a la venta, la ropa es, por excelencia, el sector con mayor demanda. Tanto es así que han surgido multitud de páginas de intercambio especializadas en este sector como ThredUp o, en su origen, Vinted. La industria de la moda no es ajena a esta tendencia con cada vez mayor facturación: en 2018, facturó a nivel global 25.000 millones de dólares (22.500 millones de euros) y se espera que para 2021 alcance los 36.000 millones de dólares (32.400 millones de euros).

H&M, considerado el segundo grupo textil más grande del mundo por detrás de Inditex, se ha lanzado al mercado de la segunda mano con sucesivas inversiones en la plataforma sueca Sellpy. La estrategia de la firma multinacional escandinava pasa por lograr una mayor expansión internacional a través de este tipo de iniciativas.

 

¿Dónde está el negocio?

En todo lo relativo a estas nuevas plataformas que sirven para conectar usuarios ya sea para el transporte (Blablacar), el alojamiento (AirBnB) o la compra de segunda mano, surge la duda de cómo obtienen beneficios. Cada plataforma utiliza un método distinto para obtener beneficios: ThredUp, la plataforma de venta de ropa de segunda mano más popular de Estados Unidos, establece una comisión por operación a través de su plataforma. Otras, como Ebay, se lleva una pequeña comisión en el proceso de subasta. Finalmente, están aquellas que utilizan modelos mixtos de financiación con varios canales.

Este sistema múltiple de ingresos varía de una plataforma a otra: publicidad, comisiones u opciones ‘premium’ suelen ser las más habituales. Wallapop obtiene beneficios por, entre otros métodos, la comercialización de espacios publicitarios convencionales o el envío de productos a través de la plataforma Wallpay para aquellos compradores y vendedores que no se encuentren en la misma ciudad. Cada envío aplica una comisión de gestión al comprador del producto, además de los gastos de envío.

Milanuncios, portal líder en España en venta de segunda mano de todo tipo, obtiene sus ingresos de tres formas: el producto Premium (los destacados), que permite al usuario posicionar el anuncio en las primeras posiciones, lo que aumenta la visibilidad y probabilidad de éxito; oferta de productos ‘crosselling’ (venta cruzada) mediante los otros portales que posee Adevinta (al que pertenece Milanuncios) como Fotocasa o Coches.net, y, por último, mediante la comercialización de espacios publicitarios.

 

¿Hacia dónde va el sector?

Entre los próximos objetivos, se encuentra aumentar la cadena de valor más allá de la transacción entre comprador y vendedor. “Nuestra idea en Milanuncios es dejar de ser solo una página de clasificados que pone en contacto compradores y vendedores: queremos llegar a ofrecer una plataforma de pago, la posibilidad de realizar la financiación y gestión de la parte logística”, destaca Joao Eça, general manager de Milanuncios.

 

Economía circular y economía colaborativa
Las nuevas iniciativas como la segunda mano responden a la creciente popularización de los conceptos de economía circular y economía colaborativa. La economía circular busca eliminar el continuo uso y desperdicio de residuos mediante las técnicas de reciclado, reproducción y reutilización, con lo que disminuye el consumo de materias primas y aumenta la vida útil de los productos que consumimos.
La economía colaborativa hace referencia a la iniciativa de compartir, alquilar o comerciar con diferentes productos ya sea a través de plataformas digitales (AirBnB, Uber, Blablacar) o mediante sistemas de pago gratuitos o muy baratos, como los programas informáticos de ‘código abierto’.