Netflix, HBO, Amazon Prime Video, Movistar+, Filmin, Rakuten TV, Hulu… Hay decenas de plataformas digitales de emisión de contenidos de pago en el mercado que han proliferado en los últimos años. Todas las grandes corporaciones de comunicación y entretenimiento, y muchas otras empresas de sectores distintos se han lanzado a la caza de la que ya se denomina “la televisión del siglo XXI”.

Los datos avalan la importancia y el potencial que este mercado relativamente joven posee: según el Panel de Hogares de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, en 2018, un tercio de los hogares conectados a Internet usaban plataformas de pago para ver contenidos audiovisuales online. En dicha estadística, mostraba que Movistar+ y Netflix lideran la carrera con 2 millones de hogares usuarios cada una.

Series, películas, documentales… a golpe de clic

La mayor ventaja que ofrecen las nuevas plataformas es que pueden ser consumidas desde casi cualquier dispositivo con acceso a Internet: como si de una app del móvil se tratara, se puede ver el último lanzamiento de estas plataformas mientras vamos en el autobús, llegar a casa y conectarnos a través de nuestra Smart TV o ver un capítulo de nuestra serie favorita en el portátil mientras comemos en la oficina. Dependiendo de la empresa y del plan que tengamos contratado, además, podrá haber múltiples sesiones conectadas al mismo tiempo en la que cada uno disfrute del contenido independientemente.

¿Existe regulación específica para estas plataformas?

Como en todo lo que tiene que ver con la tecnología, la ley ha llegado tarde para las plataformas online, lo que ha levantado críticas en las empresas de telecomunicaciones y los grupos mediáticos propietarios de cadenas de televisión. Telefónica, Orange, Vodafone, Atresmedia o Mediaset deben pagar una tasa para financiar el cine europeo y contribuir a la financiación de Televisión Española. Las operadoras digitales, al no ser consideradas ‘telecos’ ni cadenas de televisión como tales, no se acogen a estos criterios.

Sin embargo, la Unión Europea lanzó el 14 de noviembre de 2018 la Directiva 2018/1808 con la que pretende regular el sector. Entre las principales novedades que incluye, se amplía el concepto de “operadores de servicios de telecomunicaciones” para abarcar las plataformas como Netflix, HBO o Amazon Prime; se refuerza la protección del menor; se impulsa la obra audiovisual europea con la obligación de que el 30% de la producción se realice en el continente, y se flexibiliza la publicidad.

¿Qué pasa con el deporte?

La mayoría de las plataformas ofertan contenidos de entretenimiento como series, películas y documentales. No obstante, hay bastante escasez de operadores digitales que emitan deportes o espectáculos en directo. La más conocida es DAZN (se pronuncia “Da Zone”). Apodado ‘el Netflix de los deportes’, esta plataforma lleva tres años ofertando contenido deportivo de todo tipo. En España desembarcó a principios del año pasado con los derechos de emisión en directo de MotoGP (motociclismo), la Premier League (fútbol) de esta temporada y la Euroleague (baloncesto) hasta 2022/2023, además de otras competiciones como el Campeonato Mundial de Rally, la UFC (artes marciales mixtas) o el Campeonato Mundial de Superbikes.

Los derechos de emisión deportivos son un jugoso filón por el que se llegan a pagar miles de millones. Telefónica compró en 2018 los derechos de la Liga Profesional de Fútbol por casi 3.000 millones de euros. En el futuro cercano, se espera que los grandes operadores digitales se sumen y también pujen por las competiciones más atractivas.

Lo que está por venir

Los grandes conglomerados mediáticos no están dispuestos a quedarse atrás y han anunciado el lanzamiento de sus propias plataformas. Disney+ y Apple TV se lanzaron a finales del año pasado en Estados Unidos. Por otra parte, se espera a Peacok (la plataforma de NBCUniversal) y el proyecto de una plataforma digital de Telefónica y Atresmedia para los próximos dos años.

Las principales plataformas
Netflix nació en 1997 como un videoclub en Estados Unidos. Diez años más tarde, añadió un servicio de ‘streaming’ (emisión en directo) y en 2011 se lanzó al mercado internacional. Hoy día cuenta con más de 150 millones de clientes y emite en más de 190 países.
HBO es una cadena de TV de pago que inició su andadura en 1972. Propiedad de WarnerMedia, fue de las primeras cadenas en lanzar un servicio de ‘streaming’ al que suscribirse.
Amazon Prime Video es la plataforma de vídeo bajo demanda del líder de la distribución por Internet Amazon. Lanzado en España en 2016, está presente en más de 200 países.
Movistar+ fue lanzada en 2015 y es la plataforma de televisión de pago de Telefónica. La principal diferencia que tiene con sus competidoras es que, además de un servicio de películas y series, cuenta con emisión online de programas de televisión similar a las cadenas tradicionales.