Juan Carlos Robles, decano del Colegio Profesional de Economistas de Málaga
Juan Carlos Robles, decano del Colegio Profesional de Economistas de Málaga

¿Por qué se ha llevado a cabo la unión entre el Colegio de Economistas y el Colegio de Titulares Mercantiles?

Es un proyecto a nivel nacional que comenzó con la fusión de los Consejos Generales a nivel nacional hace 10 años. Se trata de aunar, en un único colectivo, a los profesionales  que nos dedicamos a las disciplinas económicas y poder prestar, así, un mejor servicio a nuestros colegiados y también a la sociedad.

¿Cuál será la labor de esta nueva institución?

La labor será la misma que venían desempañando tanto el colegio de economistas como el colegio de titulares. La principal diferencia radica en que ahora podremos tener una única voz que nos permitirá defender los intereses del colectivo de forma más eficaz.

¿Qué retos se plantea, para 2019, el nuevo Colegio Profesional de Economistas de Málaga?

La principal tarea ahora es integrar organizativamente los dos colectivos y hacer que funcionen como uno solo. Una vez tengamos integradas las estructuras tales como las bases de datos, el equipo laboral y los equipamientos técnicos, comenzaremos a implantar nuestro programa de servicios para este año el cual, aprovechando las sinergias del trabajo en equipo de ambas instituciones, comprenderán desde nuevos paquetes de servicios on-line para los colegiados hasta un calendario formativo con multitud de cursos, o herramientas de utilidad para los compañeros.

Para usted, ¿Qué supone encabezar esta nueva institución?

Supone la culminación de un proyecto muy ilusionante y la consecución de unos objetivos que nos van a permitir ser un colectivo más grande, con nuevo talento y capaz de hacer muchas y mejores cosas en favor de los colegiados.

 

DE CERCA…
Un sueño que alcanzar: ser feliz y ser capaz de hacer feliz a mi familia.
Su lugar preferido: mi casa.
Una afición confesable: los toros.
Un recuerdo de la infancia: los veranos en un piso que teníamos en Rincón de la Victoria.
¿Cómo se ve en diez años? Como ahora. Trabajando en mi propio despacho y disfrutando de la mejor familia y mejores amigos del mundo.