El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado este lunes la convocatoria de elecciones generales para el próximo 29 de noviembre. Tras informar al jefe del Estado, Sánchez ha convocado un Consejo de Ministros extraordinario para esta misma mañana en el que se aprobará la disolución de las Cortes Generales.

El presidente ha argumentado que necesita “renovar y ampliar el apoyo de la gente” para afrontar las reformas pendientes y conseguir una mayoría parlamentaria más amplia. “Ha llegado el momento de que los españoles y españolas decidáis qué futuro queréis”, ha señalado.
Un discurso con tono de campaña
El anuncio electoral ha ocupado, sin embargo, solo una parte de una intervención de algo más de nueve minutos cargada de mensajes propios de un inicio de campaña. Sánchez ha dedicado buena parte de su discurso a defender la gestión económica y social de su Gobierno y a presentar la legislatura como un periodo marcado por las dificultades internacionales y la confrontación política.
También ha lanzado duras críticas contra la oposición, las “élites económicas y sociales” y los gobiernos autonómicos y municipales del PP. En la recta final, el tono electoral se ha hecho todavía más evidente al plantear los comicios como una elección entre la continuidad de las políticas desarrolladas desde 2018 y una alternativa que ha identificado con una “coalición ultraderechista”.
Sánchez ha cerrado la comparecencia con una llamada directa a la movilización: “Vamos a dejarnos la piel, vamos a trabajar para merecernos vuestra confianza, para ilusionar y para volver a ganar”.

