La Costa del Sol busca nuevas fórmulas para mantener su liderazgo turístico en un contexto de crecimiento moderado. Tras un verano con un aumento del 2,8% ,frente al 3,3% del trimestre anterior, los principales directivos hoteleros del litoral malagueño se han reunido en el Gran Debate Hotelero de la Costa del Sol, organizado por Grupo Vía y acogido por Les Roches Marbella.
El encuentro, moderado por Carlos Díez de la Lastra, CEO de Les Roches, reunió a responsables de hoteles emblemáticos como Marbella Club, Kimpton Los Monteros, Anantara Villa Padierna, Don Pepe Gran Meliá, METT Marbella–Estepona y Don Carlos Leisure Resort & Spa. La jornada se centró en cómo la ralentización del crecimiento turístico está redefiniendo la temporada y acelerando la búsqueda de una desestacionalización real.
“Los clientes están cada vez más abiertos a nuevas experiencias y dispuestos a vivirlas. No se trata tanto de volumen, sino de calidad”, señaló Sandra Caballé, directora general del Don Carlos Leisure Resort & Spa.
Pese a la moderación del crecimiento, los hoteleros coincidieron en destacar la fortaleza del destino en el segmento de lujo y en los mercados internacionales. Jorge Manzur, director general de Anantara Villa Padierna, destacó el comportamiento sólido del mercado árabe y el repunte de las reservas de última hora en julio, aunque reconoció un agosto más estable.

Nuevas tendencias: trabajo remoto y experiencia local
El sector detecta un cambio estructural en los patrones de consumo turístico. Julián Cabanillas, del Marbella Club, apuntó que la flexibilidad laboral y el auge del trabajo remoto están impulsando estancias más largas y viajes distribuidos a lo largo del año.
Por su parte, Merry Antoja, de Kimpton Los Monteros, destacó el valor de abrir los hoteles a la comunidad local mediante programas de membresía: “Los vecinos quieren disfrutar de nuestros servicios, y su participación refuerza el vínculo entre hotel y ciudad”.
En la misma línea, Ignacio Gómez-Escolar, de METT Hotel & Beach Resort, subrayó que “cuando un destino se descentraliza, es clave mantener los servicios activos todo el año y fomentar la colaboración público-privada”.
Málaga y Marbella, un binomio imparable
Los participantes coincidieron en que la alianza entre Málaga y Marbella es esencial para el crecimiento sostenido de la Costa del Sol. Noelia Castillo, del Hotel Don Pepe Gran Meliá, subrayó la necesidad de “impulsar una estrategia conjunta que potencie las fortalezas de ambos destinos y favorezca la distribución del turismo de calidad”.
Con un aeropuerto internacional en expansión y una oferta cultural y de lujo en constante crecimiento, la provincia se consolida como un polo de atracción turística que necesita reforzar su estructura profesional.

El talento, clave de la competitividad
El debate concluyó con una reflexión sobre la escasez de talento en la industria. Carlos Díez de la Lastra alertó de que “la falta de profesionales cualificados se ha convertido en un reto global que condiciona la competitividad de los destinos”.
Para Sandra Caballé, la clave está en cuidar tanto al cliente como al empleado: “Desarrollar a las personas, motivarlas y ayudarlas a conectar con la identidad del hotel es esencial para retener talento y mantener la excelencia”.
Merry Antoja añadió que Marbella combina de forma única el talento local y el internacional, aunque persisten desafíos como la disponibilidad de vivienda para el personal.
Con más de 300 profesionales y directivos reunidos, el encuentro deja clara una conclusión: el futuro del turismo en la Costa del Sol dependerá de la innovación, la sostenibilidad y el desarrollo del talento humano.

